Derrumbando mitos: Santiago Ángel Urdinola

Desde nuestra industria, la minería, buscamos articular esfuerzos para que en el país se desarrolle, de la mano de la única minería posible, una minería bien hecha.

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Santiago Ángel Urdinola, Presidente de la Asociación Colombiana de Minería (ACM).
Santiago Ángel Urdinola, Presidente de la Asociación Colombiana de Minería (ACM).
Cristian Garavito

Sin embargo, para lograr el bienestar colectivo y progreso en las regiones debemos dejar de lado los mitos y de manera constructiva derrumbar los muros que nos pueden estar alejando de una oportunidad de desarrollo para el país.

La industria minera formal en Colombia, que aglutina un sinnúmero de minerales que van desde carbón, níquel, oro, esmeraldas y materiales de construcción, entre otros, ha permitido generar no sólo 350 mil empleos (cifra fiscalización ANM), sino el impulso regional por medio de encadenamientos convirtiéndose en la base de la economía local en algunas regiones. Esta industria representa cerca del 2% del PIB colombiano, el 20% de las exportaciones en 2015 y aportó más de $2,5 billones entre regalías e impuestos en promedio.

Además, es importante que todos sepamos que los títulos mineros no amenazan de ninguna forma el desarrollo agrícola y, por el contrario, estamos convencidos de que las actividades pueden coexistir armónicamente en el territorio. En el país existen aproximadamente 10.000 títulos con una extensión del 4,5% del territorio nacional. De ellos, un 1,1% se encuentra en explotación de minerales donde tenemos grandes, medianas y pequeñas empresas, nacionales y extranjeras, que contribuyen de manera significativa al progreso de Colombia.

Por ello, garantizar la competitividad de la industria minera es un reto de país, ya que sólo de esta manera lograremos frenar la minería criminal que crece día a día en nuestro territorio. El 20% de los municipios tiene presencia de este tipo de minería (233 municipios, cifra Universidad Externado y más de 300 Unimic), que es la que amenaza nuestros ríos, bosques, fauna y flora. Igualmente, una cifra que ha pasado inadvertida es la publicada por el Ideam en su reciente Estudio Nacional del Agua, donde señala que la industria minera formal es la segunda actividad económica que menos agua consume, con un 1,8%, por debajo de otras actividades que tienen el 76% del consumo nacional.

No nos cansaremos de insistir que sólo mediante un trabajo conjunto entre empresas, comunidades y Gobierno la minería formal puede ser un apalancamiento importante de progreso para el país. Estigmatizar y arrinconar la minería formal es abrirle paso a la ilegalidad.

 

* Presidente de la Asociación Colombiana de Minería (ACM).