Costa Rica ya tiene vicepresidenta afro, ¿y Colombia?

En Costa Rica se dio un cambio trascendental en los comicios presidenciales del pasado 1 de abril: se eligió a la primera vicepresidenta afrodescendiente de América Latina, su elección se dio de la mano del político Carlos Alvarado, con quien asumirá la dirección del país en el mes de mayo.

Por Clara Valdés y Yancy Castillo

La elección de la fórmula Carlos Alvarado presidente y Epsy Campbell vicepresidenta por parte de los electores costarricenses, es un reflejo de los cambios que viene experimentando el país centroamericano. Campbell de 54 años, se ha destacado por realizar su trabajo en comunicación con las bases sociales, no solo en Costa Rica, sino en diferentes países entre los que se encuentra Colombia; por tal razón las organizaciones y movimientos étnicos y de género, celebramos su elección, seguras de que esta es la continuidad para que cientos de mujeres negras líderes que vienen participando en escenarios políticos, alcancen espacios de representación y de toma de decisiones.

La elección de Campbell se suma a la nominación y elección de Paula Mae Weekes, como la primera mujer negra presidenta en Trinidad y Tobago y actualmente la única presidenta en América Latina y el Caribe.  Weeks, tiene amplia experiencia en la Corte Suprema de Justicia.

En Colombia la participación política de las mujeres afrocolombianas de acuerdo con el informe presentado en el año 2016 por la Conferencia Nacional de Organizaciones Afrocolombianas (CNOA), arrojó entre otros datos, que de las 268 curules en el Congreso, sólo una es ocupada por una mujer afrodescendiente; y que de los 418 puestos que hay en las asambleas departamentales, solo uno es ocupado por una afrocolombiana. El informe indica que la representación política de las mujeres afrodescendientes es del 1%.

Pese a las cifras, las mujeres afrodescendientes en Colombia son conscientes que la participación debe fortalecerse como camino a la representatividad. Por esta razón, líderes destacadas por su trabajo en las comunidades y los territorios aspiraron a la elección para el Congreso de la República entre las que se encuentran: Nelly García, quien aspiró a la Cámara de Representantes por el departamento del Meta. Ella ha concentrado su trabajo en la erradicación de todas las formas de violencias a las que son sometidas las mujeres y las niñas, y en visibilizar la importancia de reconocer las diversidades multiétnicas al interior de las familias colombianas.

Luz Marina Becerra, aspiró a la circunscripción especial de la Cámara para comunidades afrodescendientes. Becerra es una lideresa que trabaja temas de despojo y desplazamiento forzado, ya que fue víctima de desplazamiento forzado en varias oportunidades. Entiende y conoce muy bien las secuelas e impactos diferenciados de este hecho victimizante en las mujeres afrodescendientes, empobrecidas y desplazadas.

Francia Márquez, por su parte, también fue candidata a la circunscripción especial de la Cámara para comunidades afrodescendientes y lidera procesos de mujeres negras por el cuidado de la vida frente a la explotación indiscriminada de minería en los territorios ancestrales del norte del Cauca. 

Estas son solo algunas de las aspirantes a los cargos de representatividad que participaron en la contienda electoral el pasado mes de marzo. Y saben muy bien que es el momento de las mujeres, de las mujeres negras para asumir el poder con transparencia, honestidad y apuestas transformadoras. Por eso, hay que destacar el liderazgo político y representativo de mujeres que han venido ejerciendo liderazgos políticos como Zulia Mena, Piedad Córdoba, Nigeria Rentería, Paula Marcela Moreno, Daniela Maturana, entre otras que conocen y ponen en práctica los temas de diversidad, reconciliación y nuevo comienzo.

De igual manera el movimiento emergente de mujeres negras en Colombia hace frente a la institucionalidad, logrando que Bibiana Peñaranda sea la integrante de la instancia especial para contribuir y garantizar el enfoque de género en la implementación del Acuerdo Final de Paz, posicionando la voz de las mujeres negras.

El actual, es un momento de auge para las mujeres afrodescendientes en todo el mundo, producto de los arduos procesos de incidencia ante instancias nacionales e internacionales. Es la oportunidad de evidenciar que estamos listas para asumir puestos de dirección y gobierno y para posicionar las agendas de las mujeres negras en todas las instancias de participación.

La Cumbre Nacional de Mujeres y Paz, alianza que agrupa a más de 1.500 organizaciones de mujeres mixtas, étnicas, campesinas, indígenas, estudiantiles y juveniles de todo el país, reconoce la lucha de las mujeres afrodescendientes por ocupar los espacios de representación política, haciendo visible las acciones que emprenden para aportar en la consolidación de la paz