Conflicto en contexto

La liviandad de la memoria histórica que se está escribiendo desde la institución estatal responsable de esta tarea, da mayor valía a las investigaciones que sobre memoria y contexto se están gestando desde la academia. La Universidad Javeriana y la Fuerza Aérea Colombiana, han puesto un punto muy alto.

 

El marcado sesgo de la inmensa mayoría de trabajos provenientes del Centro Nacional de Memoria Histórica sobre memoria y contexto, refuerzan la tesis de este y otros escritos en los que he manifestado mi inconformidad por no ver reflejadas otras realidades del conflicto armado en su prolífica producción, donde los malos siempre son los agentes del Estado. ¡Una especie de negacionismo, pero a la inversa!

La lista es larga: el reclutamiento forzado de menores de edad o empleo de niños soldado; los ataques sistemáticos a la misión médica; la toma de rehenes o secuestro, eufemismo con el que se encubrió en Colombia este grave crimen de guerra; el ataque indiscriminado y sistemático de poblaciones –recuerden los asaltos con cilindros bomba a municipios de Antioquia, Arauca, Caquetá, Cauca, Meta y Putumayo, por citar los más recurrentes-; el uso de métodos y medios ilícitos de guerra y el ecocidio, entre otras.

La universidad, entonces, se alza cual atalaya luminosa que muestra ese camino para construir una post verdad más ajustada a los hechos del conflicto; una post verdad que una y no divida; una post verdad con narrativas que no polaricen aún más; una post verdad donde todos los colombianos le encontremos razón a la sinrazón.

Así lo entendió la Jefatura Jurídica y de Derechos Humanos de la Fuerza Aérea Colombiana y su Dirección de Análisis, Contexto y Posconflicto, que encontraron en la Universidad Javeriana el aliado estratégico para desarrollar investigaciones sobre contexto. La tarea se encomendó a la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales y fruto de ese esfuerzo salió a la luz el segundo volumen de El conflicto en contexto.

El libro cuenta la historia del contexto del conflicto armado en Colombia entre 1998 y 2016. Este periodo de estudio no es fruto de la casualidad: en este tiempo, el Estado colombiano superó una situación de crisis y llevó a las guerrillas a la mesa de negociación. Ello, gracias al uso legítimo de la fuerza -incluido el poder aéreo- que debilitó y minó la capacidad armada y de presencia de estas guerrillas en territorios que le eran estratégicos.

Asistí al acto de presentación de este trabajo de investigación, el cual reseño por dos o tres razones de peso.  En primer lugar, la independencia académica que tuvo la Javeriana y su equipo de investigación para abordar el estudio del conflicto en el período ya referido. En segundo lugar, en las batallas por la memoria que se dan después de un conflicto armado, constituye un hecho  sin precedentes el que una fuerza armada -para el caso, la Fuerza Aérea Colombiana- haya encomendado esta labor a una universidad y con plena libertad investigativa.

En tercer lugar, esta iniciativa es quizá  la única que, en el ámbito internacional, integra el análisis de contexto (metodología usada hasta ahora en el ámbito judicial) a la construcción de memoria. Como tal, esta experiencia abre nuevos derroteros en la investigación social en nuestro país, marcando una sustancial diferencia respecto de lo que se ha hecho hasta ahora.

El conflicto en contexto es un ejemplo de buenas prácticas a la hora de integrar memoria histórica y contexto, pues deja a un lado los intereses y revanchismos propios de las guerras por la memoria y la verdad de estos tiempos de post acuerdo o post conflicto (cada quien escoja qué sustantivo considera el más ajustado a la realidad). Una lástima que a nuestros medios de comunicación poco o nada les interese la cobertura de estas iniciativas nacidas en el seno de las instituciones castrenses del país.