Camina la palabra de la sociedad en los diálogos Eln-Gobierno

El proceso de participación, que constituye el núcleo central del modelo de negociación entre el Eln y el Gobierno, ya viene caminando en Colombia con el impulso de las organizaciones y movimientos sociales. En los días entre la primera y segunda vuelta electoral se están adelantando tres grandes escenarios orientados a generar dinámicas de participación en temas neurálgicos.

Por Gestoría de Paz del Eln.

El pasado domingo 27 de mayo se reflejó con fuerza la opinión de una parte del país que quiere avanzar hacia un futuro de esperanza, hacia una Colombia en paz con derechos sociales, que ensanche cada vez más la democracia. Sin embargo, se expresó de igual manera, una Colombia que mira hacia el pasado como su horizonte, que ve a la guerra como su destino y al recorte de derechos sociales como progreso. Aunque disminuyó un poco, permanece como constante elección tras elección, una parte significativa de la sociedad que desconfía de la política y sus mecanismos, y no ve en ésta cambio alguno para sus condiciones de vida y prefiere la abstención.

Entre la realidad y la esperanza se debaten con fuerza las ideas en las cabezas de la sociedad colombiana. La Paz parece escaparse como la arena entre los dedos de las manos. Nunca antes el país había estado tan cerca de alcanzar la solución política del conflicto y de elegir un gobierno progresista.

Las élites, sin embargo, insisten en un modelo de negociación que sólo contempla la desmovilización de los insurgentes, sin alterar las condiciones que dan vida a la guerra, dejando las llamas encendidas para el retorno de la violencia. Al Ejército de Liberación Nacional (Eln), como a la sociedad colombiana, le interesa parar la guerra por sus efectos en nuestros territorios y sus pueblos, pero también construir una ruta colectiva que permita sacar de la exclusión, la desigualdad y la muerte a las comunidades de todo el territorio colombiano. La única forma de parar la guerra de manera consecuente e integral es tejiendo un proceso democrático con las diferentes y diversas expresiones de la sociedad, para que transformen las realidades y causas que originaron los enfrentamientos armados.

Este proceso de participación, que constituye el núcleo central del modelo de negociación entre el Eln y el Gobierno, parece abstracto e inalcanzable, pero ya viene caminando en Colombia con el impulso de las organizaciones y movimientos sociales. Tan sólo en los días entre la primera y segunda vuelta electoral a la presidencia, se están adelantando tres grandes escenarios orientados a generar dinámicas de participación en temas neurálgicos.

En varias ciudades de manera simultánea, el primero de junio se realizarán encuentros territoriales en Santander, Norte de Santander, Arauca, Bolívar, Antioquía, Cesar, Bogotá, Cauca, Atlántico, el eje cafetero, Tolima, Putumayo, Caquetá y en el Huila en el marco del diálogo nacional por la paz y la participación de las mujeres impulsado por la Juntanza de mujeres.

Mientras tanto, en Popayán se adelantó un encuentro del suroccidente colombiano en el marco del Espacio Regional de Paz, en clave de participación para la paz desde los territorios. Por último, en Barrancabermeja el 1 y 2 de junio se llevara a cabo el Diálogo Regional por la Defensa de la vida y el Territorio, donde se debatirá sobre la política minero energética y ambiental. Ambiente, género, paz y territorio, ejes centrales del debate que Colombia reclama hoy.

Desde ya se proyecta además la dinamización de la participación en el Chocó, territorio que reclama con urgencia transformaciones. En noviembre pasado se adelantaron las audiencias preparatorias, donde diferentes sectores de la sociedad entregaron sus aportes sobre la metodología de participación, está pendiente por parte de las delegaciones concertar con base en estos aportes una propuesta para entregarle a la sociedad.

La participación que se viene construyendo en el marco de los diálogos entre el Eln y el Gobierno, tiene dos principales componentes: la participación territorial y la participación temática-sectorial. El Eln le apuesta a un proyecto político democratizante, que permita construir el proyecto de nación que está aún pendiente en Colombia, sostenido sobre la descentralización, la diversidad de sus territorios, y el empoderamiento de sus pueblos.

A los candidatos presidenciales que se disputan hoy la segunda vuelta presidencial los convocamos con urgencia a que construyan un acuerdo de país donde también participen las fuerzas que perdieron las elecciones, en el cual la paz, la democracia y el diálogo sean sus banderas, permitiendo así proteger los diálogos de paz en curso y la implementación del proceso con Farc. Invitamos a hacer parte, con decisión y firmeza, de este proceso de diálogo y participación para construir una Colombia donde la guerra, la corrupción, la exclusión y la desigualdad no tengan cabida. A mirar hacia el futuro con esperanza.