Acuerdo sobre comité seleccionador

Humo blanco para elegir a magistrados de paz

Cinco personalidades, entre ellos el papa Francisco y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, escogerán el comité que se encargará de seleccionar   a los 24 magistrados del Tribunal Especial  para la Paz.

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Ayer en La Habana, Rodolfo Benítez, delegado cubano en el proceso de paz, junto a Humberto de la Calle e “Iván Márquez”.
EFE

Uno de los temas más espinosos del sistema de verdad, justicia, reparación y no repetición, pactado por el Gobierno y las Farc, era el mecanismo de selección de quienes integrarán el Tribunal Especial para la Paz y sus salas. Pero desde ayer esa duda ha sido resuelta, lo que pone a la mesa de diálogos a pocos pasos de la firma del acuerdo definitivo de fin del conflicto.

En rueda de prensa desde La Habana (Cuba), las partes  dieron a conocer un nuevo consenso, en el que se definen los criterios y el mecanismo para elegir a los magistrados del sistema de justicia especia para la paz. En primera medida,  acordaron que se creará un Comité de Escogencia de los magistrados,  integrado por cinco personalidades: el papa Francisco; el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon; un representante de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia; el delegado en Colombia del Centro Internacional de Justicia Transicional, y un vocero de la Comisión Permanente del Sistema Universitario del Estado.

Cada uno de ellas, si acepta la designación,  tendrá que elegir, siguiendo unos principios establecidos, a una persona que, a su vez,  conformarán el mecanismo de selección de  los 24 magistrados del Tribunal Especial -cuatro de ellos deben ser extranjeros-, así como los 24 magistrados -seis de ellos extranjeros- que integrarán las tres salas de la justicia especial. Y, finalmente, también tendrán que designar una lista de 24 suplentes -19 nacionales y cinco extranjeros- que servirá en caso de que haya que ampliar el número de magistrados o para reemplazar a quienes por diferentes motivos no puedan asumir el cargo. De igual manera, designará al presidente del Tribunal y al director de la Unidad de Investigación y Acusación.

Las partes también acordaron que se priorizará la elección de los magistrados de la Sala de Amnistía y de Definición de las Situaciones Jurídicas, ya que éstas resolverán las preocupaciones de las partes por la seguridad jurídica de sus hombres. En el primer caso, las Farc han dicho que sin amnistía no habrá firma del acuerdo final. Y, en el segundo, el presidente Santos ha insistido en que los beneficios que se le den a la guerrilla, también se les darán a los miembros de la Fuerza Pública privados de la libertad por  hechos ocurridos en el marco del conflicto armado.

El mecanismo del Comité de Escogencia para la elección de magistrados será el consenso total, pues según el acuerdo dado a conocer ayer, se necesitará el voto de mínimo cuatro de los cinco integrantes del comité. Esto hace que las personas que sean elegidas como magistrados no polaricen y no puedan tener tachas en su vida profesional. Precisamente para esto se pactaron unos criterios de selección de los magistrados.

La mesa de diálogos definió que los magistrados deberán tener experticia en “distintas ramas del derecho, con énfasis en conocimiento del DIH, derechos humanos o resolución de conflictos”. También se estableció que la integración del Tribunal y sus salas deberá responder a criterios de equidad de género y respeto por la diversidad étnica y cultural. Finalmente, se definió que deberán cumplir con los mismos requisitos que para ser magistrado de una alta corte, es decir, 15 años de ejercicio del derecho o la docencia.

Valga recordar que la Jurisdicción Especial para la Paz es un sistema complejo que incluye los componentes de verdad, justicia, reparación y no repetición. Pero además, que contará con ramas separadas de aplicación para los miembros de las Farc, agentes de Estado o civiles. Los casos más graves y representativos ocurridos en el marco del conflicto armado, como delitos de lesa humanidad, graves infracciones al DIH o crímenes de guerra.

Los casos que lleguen al Tribunal Especial para la Paz y sus respectivas salas tendrán sanciones entre cinco y ocho años. Éstas incluirán restricciones a la movilidad y acciones de reparación a las víctimas, así como la obligación de contar toda la verdad. Por eso, el papel de los magistrados será central en el funcionamiento de la llamada justicia transicional, ya que serán ellos quienes definan los tipos de reclusión y las medidas de reparación.

Dadas estas funciones, fue necesario acudir a un sistema de elección   que ofreciera garantías a las partes. Y es aquí donde aparecen personalidades como el papa Francisco o el secretario general de la ONU. Según se indicó, los procesos de escogencia deberán concluir lo más pronto posible, después de la entrada en vigor del acuerdo final.