Fue decano de la Facultad de Derecho en la U. Nacional

“Nunca he sido cercano a Bustos” : magistrado Francisco Acuña

Acuña representa a la Corte Suprema en el Comité de Escogencia que seleccionará a los integrantes de la JEP. Niega cualquier cercanía con el magistrado José Leonidas Bustos, protagonista del escándalo de corrupción en el alto tribunal.

francisco_acuna_-_cristian_garavito_ee.jpg

José Francisco Acuña tiene un doctorado en derecho de la Universidad de Roma y un extenso recorrido académico. / Cristian Garavito - El Espectador

El Comité de Escogencia, que tiene la importante labor de seleccionar a los integrantes del Sistema Integral de Justicia, Verdad, Reparación y No Repetición, quiere encarar el peor escándalo de corrupción que haya afrontado la Corte Suprema. En ese comité está el magistrado José Francisco Acuña, quien ha sido señalado de tener cercanía con el exmagistrado Leonidas Bustos, protagonista del escándalo. En entrevista con El Espectador, Acuña sostiene que no es del bolsillo de nadie.

¿Cómo llegó a la Corte Suprema de Justicia?

Mi proceso de ingreso viene de muchos años atrás. Luego de ser profesor de la Universidad Nacional y litigante, me nombraron conjuez de la Corte Suprema hace 18 años. Por ese contacto conocí las dinámicas internas de la Sala Penal y a las personas que la componían. Pensé que podía llegar a ocupar una de las vacantes que quedaran de magistrados. Desde 2002 me presenté cyuatro veces y llegué hasta las últimas instancias, pero nunca me nombraron, hasta que fue la elección en 2016.

¿Qué cambió para que lo eligieran como magistrado?

El Consejo Superior de la Judicatura hizo una convocatoria, pero yo ya había perdido el interés en presentarme, porque había culminado mi trayectoria profesional después de haber sido decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional y docente. Creía que era justo irme a leer literatura y filosofía. Pero al ver esa convocatoria, mi esposa, mi hija y mi hijo me dijeron que lo intentara y me presentara. El proceso era sencillo porque mi hoja de vida y los soportes ya estaban en el Consejo Superior de la Judicatura. Sólo era cuestión de activarlos. Lo hice y comencé el proceso. Hay una costumbre: que el aspirante va a los 23 despachos de los magistrados de la Corte Suprema a presentarse y mostrar su hoja de vida. En esta última oportunidad no lo hice.

¿Por qué?

La Sala Penal había tenido unas variantes y no conocía a algunos magistrados. Daba pereza hacer eso. Y en las otras salas tenía claro que postulaban a sus propios candidatos. Las visitas que hice fue a magistrados viejos conocidos, como Jaime Giraldo, Ariel Salazar, Margarita Cabello, José Luis Barceló y Fernando Castro.

¿Tuvo algo que ver con su elección el exmagistrado José Leonidas Bustos, a quien usted reemplazó?

En forma precisa, no. En forma general, él era magistrado y tenía que votar, porque de la sala especializada es que salen los nombres. Y en ese momento había dos cupos, de los que salimos electos el doctor Luis Hernández y yo. Tengo entendido que trazaron unos parámetros y que fui elegido por meritocracia.

(Le puede interesar: Investigación contra Gustavo Moreno por corrupción aterrizó en la Corte Suprema)

¿Por qué dicen en distintos círculos que Bustos le ayudó a llegar a la Corte Suprema y que luego usted se alejó de él?

No me alejé porque nunca he estado cerca. Conocí al doctor Bustos cuando él era magistrado de la Corte y yo conjuez. Tuvimos no más de cinco conversaciones netamente académicas. Ningún otro tipo de relación.

¿Cuál ha sido su relación con Francisco Ricaurte?

Ninguna. Lo conocía como magistrado de la Sala Laboral de la Corte Suprema. Incluso, en las rondas que hice cuando me postulé para magistrado nunca me recibió. Uno se acostumbra en esas situaciones; si no lo reciben no pasa nada.

(En contexto: Desfile de visitas en el despacho del exmagistrado Francisco Ricaurte)

¿Y su relación con el magistrado Gustavo Malo?

Ninguna relación. El doctor Gustavo Malo fue mi contendor en una de mis postulaciones y perdí.

¿Cuál es su opinión sobre el actual momento que vive el magistrado Malo y la solicitud de la Corte Suprema para que renuncie?

Hay dos aspectos. Uno es el personal, de entender y comprender el drama de un ser humano a quien no puedo juzgar. La destrucción de su vida familiar y social es bastante difícil. El segundo es el aspecto institucional, en el cual hay unas reglas que cumplir. Lo único que se puede decir es que se haga una investigación rápida, concreta, precisa, imparcial y se conozca qué pasó.

(En contexto: Gustavo Malo: ahí está y ahí se queda)

Ante este escándalo del denominado “cartel de la toga”, ¿teme que su nombre resulte salpicado?

Estoy completamente seguro de que no tengo la más mínima mancha. Ni antes ni como magistrado. Pueden revisar las actuaciones de mi despacho, mis decisiones y mis relaciones personales. Se darán cuenta de que no tengo absolutamente nada. Antes me tachan de antisocial, porque soy un individuo solitario.

¿Qué procesos de parapolítica lleva su despacho?

Tengo que consultar, pero en mi despacho hay alrededor de 19 procesos, todos heredados, porque llevo apenas un año y cuatro meses.

¿En algún momento el exmagistrado Bustos le hizo algún comentario sobre un expediente?

No hablo con él. Pueden hacer rastreo de mis llamadas o de mis visitas. Tengo procesos serios. Uno contra la exsenadora Piedad Zuccardi, en el que decreté la nulidad para enderezarlo. Ese proceso venía con errores. Y algo más, al mes de estar aquí declaré insubsistente a la magistrada Mabel Parra (quien luego fue nombrada fiscal delegada ante la Corte Suprema), que llevaba esos procesos. O sea que he corregido errores.

¿Qué les responde a quienes lo señalan de ser la ficha de Bustos en el Comité de Escogencia del personal que va a integrar el Sistema de Justicia Transicional?

Esa es una pretensión muy alta de quien lo afirme. Soy nombrado por la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, donde el doctor Bustos no tiene ninguna influencia. Fue una decisión con varios candidatos, con discusiones y presentaciones sobre cuál era el papel que debía jugar la Corte Suprema en ese comité. Atribuir a Bustos la capacidad de colocar a Francisco Acuña, y pueden ver en mi historial que no soy de bolsillo ni manejado por nadie, es una pretensión muy alta y un irrespeto.

¿Cuál es la razón por la que lo eligió a usted el pleno de la Sala Penal para ser miembro del Comité de Escogencia?

La Sala Penal de la Corte Suprema llegó a la decisión unánime de participar en el Comité y discutió quién sería el representante. Aquí en la sala, por reglamento, las decisiones se hacen por mayoría. Nos presentamos el doctor Luis Hernández, Fernando Castro y yo, y obtuve la mayoría con seis votos.

¿Se ve perjudicado el Comité de Escogencia con el ruido de su supuesta relación con el exmagistrado Bustos?

El Comité está compuesto por personas con un bagaje muy alto y recto. Son personas que no están aprendiendo nada. Cuando se asume una representación y es de carácter público, uno está expuesto a comentarios y críticas. Pero hay un elemento que son los hechos y las acciones. Son ellas las que determinan si se está actuando correctamente. Que digan que supuestamente tengo una relación con una persona envuelta en un escándalo, eso será totalmente resuelto si se hace un recorrido de mi actuación dentro del comité. Sé qué papel cumplo dentro de la administración de justicia. No es la primera vez que estoy ahí. Y lo que está claro es la imparcialidad que me ha caracterizado.

¿Qué piensan sus compañeros del Comité frente al escándalo que pasa por la Corte Suprema?

Ellos tienen una información clara y un conocimiento muy profundo de lo que son las instituciones en Colombia. Me reuniré muy pronto con ellos y compartiremos opiniones y criterios. Lo que sí está claro es que mis compañeros del Comité me han dado todo el respaldo.

¿Se han propuesto medidas para evitar que el Comité se vea perjudicado por este escándalo?

Es que no se ha visto el perjuicio. Tengo el respaldo de la Sala Plena y la Sala Penal de la Corte. No hay ni la más mínima sombra sobre mi persona o mi actuación. El Comité va a hacer sumamente estricto y riguroso. Vamos a tomarnos el trabajo de que no llegue ninguna persona, así tenga los requisitos y una buena trayectoria académica, que esté involucrada en un tema de corrupción.

¿Cómo se depuraron las observaciones que hicieron los ciudadanos?

A la plataforma llegaron todas las observaciones y ahí hay una clasificación porque hay de todo. Algunos pensaban que era una especie de reality y mandaron sus votaciones. Entonces depuramos y empezamos la clasificación para poder revisarlas. El propósito era que la ciudadanía comunicara quién tenía cuestionamientos en sus actuaciones públicas y privadas, en términos de discriminación y violencia. Las observaciones tenían que poderse verificar y ese era el objetivo de este filtro. No desechamos las buenas observaciones, porque el reconocimiento y el nivel de apoyo de un aspirante lo consideramos cuando ya estemos en las listas finales.

¿Por qué se pensó en no hacer públicas las listas de los llamados a entrevistas?

No era un asunto de decisión sobre publicidad. Era un asunto de recursos. La experiencia que tengo está fundamentada en que lo que se hace se debe comunicar. No debe haber nada oculto porque de lo contrario se puede generar suspicacia. Aquí el problema es de recursos económicos. Eso viene enlazado con la entrevista en sí. Ahí es donde tenemos problemas económicos, porque el comité no tiene el dinero para desarrollar una plataforma que permita hacer públicas las entrevistas que realicemos. Por eso creo que las listas sí serán públicas, pero no las entrevistas, por cuestiones técnicas.

¿Francisco Ricaurte todavía tiene posibilidad de ser llamado a entrevista?

Quizás yo sea la única persona de todo ese proceso que no conoce la lista de los postulados. No he entrado a la plataforma porque no estoy interesado en ningún nombre. Estoy interesado en el proceso transparente, que exige mucha responsabilidad histórica, social y política. Estoy esperando la reunión que tenemos durante toda esta semana para que nos entreguen listas depuradas y comencemos las discusiones sobre nombres específicos.

¿Y sobre Francisco Ricaurte?

He aprendido a ser juez desde hace mucho. Y los jueces no prejuzgan.

¿Qué está haciendo el Comité para evitar que se cuelen personas cuya legitimidad puede estar en duda?

Evaluando los criterios y los filtros. Puede que entre alguien a la lista. Pero otra cosa es que sea elegido. La sociedad colombiana puede estar segura de que el comité está compuesto por personas con una calidad moral y de un gran conocimiento sobre el conflicto, los derechos y la transición. Ningún miembro de este Comité está permeado por compromisos políticos. Tenemos un solo compromiso: hacer lo máximo que podamos para que esa jurisdicción sea una respuesta a la expectativa que se tiene de transformación de la sociedad, el conflicto y las instituciones.