Los informes de memoria histórica están en manos de la JEP

El Centro Nacional de Memoria Histórica entregó a la Justicia Especial para la Paz, este jueves, 80 informes producto de investigaciones sobre los hechos atroces, casos emblemáticos y actores armados de la guerra en Colombia.

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Magistrados de la Justicia Especial para la Paz recibiendo los informes del director del Centro Nacional de Memoria Histórica, Gonzalo Sánchez. / Cortesía JEP

Las memorias y las voces de cientos de víctimas que sufrieron la guerra en las regiones más afectadas del conflicto armado colombiano ahora están en poder de la Justicia Especial para la Paz (JEP). Estos testimonios están materializados en los 80 informes  realizados por el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) desde 2011, año en el que se creó este organismo en el marco de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras.

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En ese momento, la aspiración era la misma que la que hay con el nuevo sistema de justicia transicional: poner a las víctimas en el centro, ya no del conflicto, sino de la construcción de la paz. Por esto, el CNMH "quiere poner estos resultados al servicio de la paz y de una justicia orientada al esclarecimiento y la reparación integral de las víctimas". De esta manera, dice Gonzalo Sánchez, director del CNMH, se consolida "un encuentro entre la justicia y la memoria, una relación que ha sido compleja". Además, dice Sánchez, esta es una contribución a la organización de la información sobre el conflicto que ha estado dispersa o fragmentada.

Los magistrados de la JEP y su presidenta, Patricia Linares, tienen con estos elementos una base que puede ayudar a tomar decisiones de justicia en casos como las masacres de Trujillo, El Salado, Bojayá o La Rochela. De igual manera, victimizaciones como las cometidas contra población indígena, afrocolombiana, mujeres y niños, también fueron investigados y quedaron plasmadas en informes como La masacre de Bahía Portete: Mujeres Wayuu en la mira; El Placer: Mujeres, coca y guerra en el Bajo Putumayo; Buenaventura: un puerto sin comunidad.

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Otros temas, como las modalidades de la guerra, también fueron entregadas en los informes sobre minas antipersonal y Remanentes Explosivos en Colombia; reclutamiento y utilización de niños, niñas y adolescentes en el conflicto armado colombiano; limpieza social; y tomas y ataques guerrilleros.

Respecto a cómo actuará la JEP ahora que tiene esta información, la magistrada Julieta Lemaitre señalo que "los informes entregados por las entidades del Estado y por la sociedad civil activan la competencia de la Sala de Reconocimiento. Esto nos permite iniciar nuestro proceso". Luego, tendrán que agrupar casos similares con los criterios de priorización que tendrán que desarrollar. Entre estos, ya señalaron dos: el impacto que han tenido los casos y la documentación que tengan. Así, tendrán que darles solidez a los casos que están armando.

Las víctimas demandan justicia, "una justicia que les permita a ellas y a la sociedad entera comprender por qué ocurrieron los hechos e identificar quiénes fueron los responsables; una justicia que lleve a esos responsables a rendir cuentas y a asumir, sin atenuantes, la responsabilidad moral y material por todo el daño causado; y una justicia vigilante que encamine a esos mismos responsables a comprometerse genuinamente con la reparación de sus víctimas", enfatizan desde el CNMH.