En el evento nacional de Justicia para la paz

Experiencias de Kosovo y Bosnia, un aporte para la JEP

El próximo 5 de diciembre el profesor alemán, Kai Ambos, y la abogada irlandesa, Fidelma Donlon, expertos en la creación y consolidación de tribunales internacionales, hablarán de las experiencias de estos países en sistemas de justicia transicional. 

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Fidelma Donlon, secretaria ejecutiva de de las Salas Especiales del Tribunal de Kosovo, y Kai Ambos, magistrado del Tribunal Especial de Kosovo.
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Este martes 5 de diciembre, desde las 8:00 de la mañana en el Hotel Marriot de Bogotá, se realizará el gran evento nacional de Justicia para la Paz, el capítulo del proyecto Colombia2020 de El Espectador, sobre las lecciones y experiencias internacionales para instalar la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). En esta oportunidad se invitaron dos expertos de gran trayectoria en temas de tribunales penales internacionales: el profesor alemán Kai Ambos y la abogada irlandesa Fidelma Donlon.

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Ambos darán una conferencia sobre cómo ha sido su trabajo en la conformación de tribunales internacionales para juzgar graves violaciones de derechos humanos. El evento se centrará en la experiencia de los tribunales especiales de Kosovo y Bosnia, dos sistemas de justicia que aportan grandes elementos de análisis de cara a lo que sucederá en los próximos meses con la JEP.

Asimismo, la instalación del evento estará a cargo del embajador de Alemania, Michael Bock, y Patricia Linares, la magistrada seleccionada como presidenta de la JEP, hará una intervención. La voz de las víctimas estará representada por Pastora Mira, una líder social de San Carlos (Antioquia) que hará la reflexión sobre el rol que deben tener todos los afectados por el conflicto en el sistema de justicia transicional. 

La importancia de las conferencias de los dos expertos radica en que son dos figuras representativas en el mundo del derecho penal internacional y derecho internacional humanitario. El profesor Kai Ambos, doctor en Derecho de la Universidad de Munich, ha trabajado durante 30 años en la situación de violencia en la que han vivido los países latinoamericanos. Asimismo, ha sido defensor ante tribunales internacionales, es miembro de la lista de abogados de la Corte Penal Internacional y en 2006 fue nombrado juez del Tribunal regional de Göttingen.

En ese cargo duró hasta que fue elegido recientemente como magistrado de las Salas Especializadas de Kosovo. Asimismo, en 2013 fue designado director general del Centro de Estudios de Derecho Penal y Procesal Penal Latinoamericano (CEDPAL). Ambos es uno de los voceros del Instituto Colombo Alemán de Paz (CAPAZ) y actualmente está entre la lista de los llamados a entrevista por el Comité de Escogencia para ser expertos internacionales que actuarán como Amicus Curiae ante el Tribunal para la Paz de la JEP. Se trata de una figura de abogados extranjeros que emitirán conceptos para ayudar a los magistrados de la JEP en sus decisiones. 

Kai Ambos no solo ha seguido de cerca las negociaciones de paz entre el Gobierno y las Farc, pues también fue muy cercano al diseño de Justicia y Paz, proceso del que fue uno de sus grandes críticos. Es más, en sus últimas visitas a Colombia ha sostenido que el nuevo sistema de justicia transicional se debe enfocar en todos los actores del conflicto y no debe generar falsas expectativas a las víctimas. En los círculos académicos colombianos Ambos es uno de los profesionales más reconocidos y consultados. 

A su vez, Fildema Donlon es una abogada irlandesa que desde 1999 ha estado vinculada a los tribunales internacionales (Bosnia, Antigua Yugoslavia y Sierra Leona). Su vida la ha dedicado a estudiar Derecho Penal Internacional y todo lo relacionado con graves violaciones a los derechos humanos. Se graduó de la Universidad de Dublín y tiene un doctorado en Derecho del Centro Irlandés de Derechos Humanos en la Universidad Nacional de Irlanda. Actualmente es la secretaria ejecutiva de las Salas Especiales del Tribunal de Kosovo, es decir, quien se encarga de todo el andamiaje administrativo. En esta corte internacional comenzó su trabajo en 2015, cuando lideró el equipo que estableció y creó las bases organizaciones para el funcionamiento del tribunal.

Donlon tiene en una larga experiencia en el gerenciamiento de proyectos para la creación de sistema de justicia penal internacional. Su trayectoria inició en 1999 en el Tribunal Estatal de Bosnia, que investigaba crímenes relacionados a la guerra de los Balcanes, donde murieron 220.000 civiles y más de dos millones de personas terminaron desplazadas. En 2002 fue elegida como jefe de la Unidad de Instituciones Penales y Reforma Fiscal del Oficina del Alto Representante de Bosnia y Herzegovina, cargo en el que supervisó la creación de las Salas de Crímenes de Guerra del Tribunal de Bosnia.

En 2005 se convirtió en la secretaria ejecutiva de esa corte internacional, y en esa época contribuyó a la transferencia de casos al Tribunal Internacional para la Antigua Yugoslavia. En 2008, Fidelma Donlon asesoró al Tribunal Especial para Sierra Leona, que en 2010 la nombró secretaria ejecutiva. Ahí estuvo hasta que en La Haya se decidió crear el Tribunal Especial para Kosovo. Además, de su experiencia en la administración de tribunales internacionales, la abogada irlandesa tiene amplio conocimiento en el manejo de fondos de Estados donantes.

El genocidio en Bosnia

La Sala de Crímenes de Guerra de Bosnia-Herzegovina empezó a funcionar en marzo de 2005 en Saravejo (Bosnia), como un brazo más del Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY) y con la intención de juzgar a los máximos responsables de los crímenes cometidos entre 1991 y 2000 durante la guerra de los Balcanes. Esta corte se centró en investigar los hechos ocurridos que dejaron 140.000 personas asesinadas, casi cuatro millones de desplazados y una estela de ataques indiscriminados contra la población civil, campos de concentración y violaciones a los derechos humanos.

Las principales investigaciones del Tribunal Bosnio se han concentrado en el genocidio que cometieron las fuerzas estales de serbia y bosnia, que arremetieron contra pequeños grupos étnicos. Durante su gestión, emitió más de 200 sentencias y acusó a más de 500 personas que no fueron investigadas por el TPIY -es decir, las de menor y mediano rango- por crímenes de guerra, pero bajo las normas del código penal Bosnio.

El conflicto en Kosovo

El Tribunal Especial se creó entre 2015 y 2016 en La Haya (Países Bajos) y tenía como objetivo juzgar los crímenes cometidos entre 1998 y 2000 en la guerra de los Balcanes durante los enfrentamientos entre las tropas del gobierno serbio (en ese entonces Yugoslavia) y el Ejército de Liberación de Kosovo (en su mayoría independentistas albaneses), que luchaba por la independencia de su territorio. Se trató de un conflicto étnico y cultural que provocó graves violaciones de derechos humanos, como la muerte de 10.000 civiles y el desplazamiento de un millón de personas que terminaron como refugiados.

El Tribunal de Kosovo se estableció en La Haya porque en el país balcánico consideraban que los victimarios del Ejército de Liberación eran los héroes de la independencia, por lo que legitimaron su accionar. Si bien gran parte de las víctimas fueron provocadas por la represión militar de las tropas serbias, los independentistas albaneses arremetieron contra minorías y rivales políticos de su propio territorio. Es más, en 2011, el Consejo Europeo en un informe los acusó de traficar órganos de sus prisioneros.

Una de las particularidades del Tribunal de Kosovo es que, a pesar de que los jueces son internacionales, sus reglas de juego son las mismas del sistema de justicia kosovar. Este país logró su independencia en 2008, pues antes era una provincia de Serbia que estuvo en disputa a finales de los 90. El retiro de las tropas serbias de Kosovo se dio luego de que la OTAN bombardeara sus posiciones. Sin embargo, aún siguen los problemas, pues el país no ha sido aceptado como Estado miembro de las Naciones Unidas ante el veto de Rusia y China en el Consejo de Seguridad.

Fidelma Donlon y el profesor Kai Ambos, a la directora del ICTJ en Colombia, estarán en el conversatorio junto a Camila Moreno, y el director del Departamento de Derecho Penal y Justicia Transicional de la Universidad de la Sabana, Alejandro Aponte. La discusión final del evento, que es apoyado por la Embajada de Alemania y el Instituto Capaz, girará alrededor de los retos que enfrenta la JEP en sus inicios, pues se trata de un sistema de justicia transicional que se crea como organismo de cierre después de 50 años de conflicto.