Estará abierta durante todo septiembre

Una exposición sobre cómo reparar la ausencia

Desde el 30 de agosto se expondrán en el Museo del Oro los objetos que repararon mujeres cuyos familiares fueron desaparecidos durante el conflicto. En el Día de las Víctimas de Desaparición Forzada quieren enviar un mensaje de resistencia.

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Casi 85.000 personas han sido víctimas directas de desaparición forzada en Colombia. / Cortesía Centro de Memoria, Paz y Reconciliación.

Cuando los visitantes se acerquen a la exposición y vean una ilustración de Jaime Garzón, que fue reparada con objetos dorados, Beatriz Méndez, integrante de la Fundación Madres de Falsos Positivos quiere que los visitantes se pregunten algo: ¿dónde está el artista? Entonces ella responderá: Weimar Armando Castro Méndez fue desaparecido y asesinado por miembros del Ejército, para luego ser presentado como guerrillero muerto en combate, así como su sobrino Benjamín Rincón Méndez. Y quienes la escuchen entenderán la magnitud de la desaparición forzada, que no les permitirá conocer al ilustrador.

El próximo jueves 30 de agosto en el Museo del Oro se abrirá un nuevo capítulo de la exposición Esto tiene arreglo? Cómo y por qué reparamos las cosas. Será el capítulo sobre la ausencia, a propósito del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas. En Nósfera de reparación se expondrán los objetos que 20 mujeres escogieron y repararon durante cuatro sesiones de un taller que desarrolló el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación con las Madres de Falsos Positivos y familiares de víctimas del Ejército Nacional de Colombia.

Ese día, a las 3:30 p.m., habrá un recorrido guiado en el que estarán presentes las artistas, es decir, las mujeres que con sus manos repararon la ausencia, las lazos familiares rotos, el dolor y la fuerza para conseguir la verdad.

Bibiana Garay, una de las mujeres que participó del taller de reparación, también tiene un mensaje para quienes visiten la exposición. Ella quiere mostrar el amor que tuvo en su familia antes de que su esposo, el sargento mayor Jesús Alfonso Sol Rivera, fuera desaparecido y asesinado por las Farc. Bibiana reparó un peluche, uno de los últimos regalos de su esposo, y le puso un poquito de lo que le recuerda a él y otro poco de lo que le recuerda a su hija, quien fue asesinada. Así quiere mostrar que siguen presentes, aunque no la manera que ella quisiera. Es decir, su objeto habla de la presencia dentro de la ausencia.

Con esta exposición, la Alta Consejería para los Derechos de las Víctimas, la Paz y la Reconciliación de la Alcaldía Mayor de Bogotá quiere recordarle a la ciudadanía que los desaparecidos sí hacen falta. Que tenían una vida, un hogar, una familia que los esperaba y que, en muchos casos, todavía los espera. Las mujeres que se dedicaron a construir esta exposición quieren decir que el daño está hecho, pero que es posible repararlo mediante la verdad y la justicia.