Luz Marina Monzón es la directora de la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas

El Comité de Escogencia eligió a la defensora de derechos humanos, quien ha participado en litigios de la más alta importancia para el país, como el asesinato de Jesús María Valle, el asesinato de Jaime Garzón y el exterminio contra la Unión Patriótica.

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Luz Marina Monzón Cifuentes, defensora de derechos humanos.
Gustavo Torrijos - El Espectador

La elección de Luz Marina Monzón Cifuentes como directora de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas ha sido celebrado por las organizaciones defensoras de derechos humanos más importantes del país. (Vea: "El Tribunal Especial de Paz tiene a sus elegidos: estos son los 20 magistrados titulares")

Quienes llevan décadas trabajando con víctimas de desaparición forzada y quienes han intentado esclarecer el paradero de miles de personas en el país y de los culpables de estos casos, aseguran que no había una persona más preparada para este cargo que Monzón. Su hoja de vida es el claro ejemplo que por qué su nombramiento es tan celebrado. (Lea: "Los 18 elegidos para ser magistrados de las salas de la JEP")

Monzón es de Villavicencio (Meta). Se graduó en 1988 como abogada de la Universidad La Gran Colombia y tiene una especialización en ciencias penales y criminológicas de la Universidad Externado, otra en derechos humanos de la Escuela Superior de Administración Pública, y una maestría en Derecho de la Universidad Nacional.

Entre 1997 y 2009 fue parte del equipo de abogados de la Comisión Colombiana de Juristas y tuvo a su cargo expedientes de la más alta importancia histórica para el país: la desaparición de 19 comerciantes en el Magdalena Medio en 1987; la masacre de Pueblo Bello en 1988; el crimen de Jesús María Valle en 1998; el magnicidio de Jaime Garzón en 1999; el exterminio de la Unión Patriótica desde 1985 al presente, entre otros. (Puede leer: “El mundo judicial necesita un cambio urgente y práctico”, Luz Marina Monzón)

Monzón además ha sido investigadora del Centro de Memoria Histórica en más de tres publicaciones, entre las que se destaca la investigación titulada: El derecho a la justicia como garantía para la no repetición. Además, su trabajo con víctimas de desaparición forzada le permitió contribuir en la formulación de la primera ley de Colombia en la que se habló sobre la importancia de la búsqueda de estas personas. (Vea también: "El derecho a la justicia y sus retos")

Fue de esta manera como en 2005 se reglamentó el Mecanismo de Búsqueda Urgente y la Ley Estatutaria 971 de ese mismo año. “Mi sensibilidad y compromiso ético, personal y profesional con los familiares de las víctimas de desaparición forzada son razones por las que aspiro al cargo”, aseguró la defensora de derechos humanos ante el Comité de Escogencia.