Los hechos que rodearon la extraña desaparición de lideresa en Putumayo

El nombre de Deyanira Guerrero Tovar había aparecido en panfletos amenazantes meses atrás. Las autoridades aseguran que han realizado dos consejos de seguridad y han desplegado un operativo de búsqueda para encontrarla. 

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Deyanira Guerrero Tovar, de 36 años, trabaja en una modesta fuente de soda de La Hormiga (Putumayo).

La aparición de un panfleto amenazante hace al menos cinco meses puso en alerta a los habitantes de la vereda El Placer, zona rural del municipio de La Hormiga (Putumayo). Entre los 21 nombres, se encontraba en el noveno puesto el de Deyanira Guerrero Tovar, una reconocida lideresa de la región.

Pero su desaparición, el pasado 2 de mayo, aumentó la zozobra entre los pobladores. La vieron por última vez a las 12 del mediodía cuando se despidió de su mamá y salió hacia el casco urbano del municipio La Hormiga a trabajar en el restaurante La Pesebrera, pero nunca llegó. 

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Ella tiene 36 años y dos hijos, uno de 12 y otro de siete. Se ha hecho conocer en la zona porque hace parte de la Alianza Mujeres Tejedoras de Vida por ser una persona “activa y guerrera”. “La comunidad la quiere mucho”, asegura una persona que sabe de su trabajo como directiva de una de las principales organizaciones de mujeres.

Ella es también víctima del conflicto. En el año 2000, cuando se acentuaron los enfrentamientos entre la guerrilla y los paramilitares, Deyanira no tuvo más opción que huir de la zona. “Es preciso subrayar que Deyanira, como lideresa y defensora, se ha visto obligada a afrontar las violencias que se derivan de la discriminación estructural por el hecho de ser mujer, a las cuales se suman los riesgos que debe enfrentar por su trabajo organizativo y político”, dicen las organizaciones de derechos humanos de carácter feminista en la zona.

Pero más allá de aquel hecho victimizante o de su trabajo con la comunidad, en El Placer no tienen pistas claras que puedan explicar su desaparición. Para los habitantes de la vereda, sin embargo, el panfleto es un hecho diciente.

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El papel está firmado por las denominadas Autodefensas Gaitanistas de Colombia y tiene consignados decenas de nombres, no solo de El Placer, sino de veredas como La Dorada, Varadero, Miravalle y La Esmeralda. En aquellos lugares ha habido presencia histórica de grupos armados ilegales, así como de cultivos ilícitos.

“Hay grupos nuevos que están actuando en la zona y ocupando los espacios que dejaron las Farc. Han extorsionado y amenazado a muchas lideresas y personas de El Placer. Todo el mundo está muerto del miedo”, aseguró una fuente.

La comunidad no solo ha realizado manifestaciones en el Valle de Guamuez, sino que la han buscado en las veredas en donde posiblemente pueda estar.

Las autoridades del departamento aseguraron que se han hecho dos consejos de seguridad en los que han participado la Fiscalía, el Cuerpo de Bomberos, la Defensa Civil, la Personería, la Policía y el Ejército

El comité de búsqueda que desplegaron las autoridades en la jurisdicción esta enfocado en las veredas de Jordán Güisía, La Arenosa, Betania y el Cairo. Además aseguraron que tienen comunicación con la familia y conocidos para informarles los avances de la investigación.

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A pesar de los esfuerzos, las organizaciones de derechos humanos les reiteraron el llamado a las autoridades para que adelanten los procedimientos para la localización de Deyanira. “Cada minuto de retraso en las gestiones es un minuto que reduce las posibilidades de hallarla. Exigimos también la identificación, investigación y juzgamiento de los responsables, así como medidas integrales y diferenciales de protección y garantías de no repetición para ella, sus familiares y su organización”.

De acuerdo con datos estadísticos del Centro Nacional de Memoria Histórica, durante el conflicto armado se registraron 60.630 víctimas de desaparición forzada entre 1970 y 2015. Por otra parte, según el Instituto de Medicina Legal, entre enero y marzo de 2018 se interpusieron dos denuncias por desaparición en el departamento del Putumayo.