Putumayo, una visión interétnica de la paz

Comunidades del alto, medio y bajo Putumayo construyeron un espacio de articulación para enfrentar el posconflicto.

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Mandala creado por las comunidades indígenas del Valle del Sibundoy, en el Putumayo.
/ Germán Moreno

“Putumayo puede estar en este momento como en la canción que dice: ‘Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio’”, advierte Míldred Ortiz, lideresa social de la región y empresaria de ecoturismo, refiriéndose a la implementación del Acuerdo de Paz y la salida de la guerrilla de sus zonas históricas.

“Cuando empezaron los diálogos de paz nos preguntamos ¿y ahora quién va a defendernos? Porque la guerrilla protegió la selva; el piedemonte andino-amazónico que sólo existe en el Putumayo. Tenemos una transición entre animales y vegetación de cordillera a selva, con una biodiversidad muy valiosa. Esa es nuestra mayor riqueza, pero lamentablemente el departamento se ha dedicado a su explotación”, señala Míldred.

Con la producción de caucho a comienzo del siglo XX y la esclavización de indígenas en la Casa Arana, Putumayo inició una larga tradición de explotación de su territorio. Luego vino la quina; la madera; el oro; la coca y finalmente el petróleo. Pero esto no le dejó nada al territorio y su población. “Si el petróleo fuera sinónimo de bienestar para el Putumayo, de donde sale el 30 % del crudo del país –96 mil barriles diarios–, seríamos una región desarrollada; pero siempre estamos en los últimos lugares de competitividad; somos el segundo departamento con mayores índices de deforestación: hay minería de oro ilegal, tráfico de madera, poblaciones sin agua potable, y además de todos esos panoramas, estuvo por décadas el conflicto armado”, agrega.

Putumayo ha sido un territorio de resistencia civil. Tiene el mayor número de pueblos indígenas del país (trece inscritos en la Organización Zonal Indígena del Putumayo y tres por integrarse) y desde hace dos años cuenta con el Espacio por la Paz Territorial del Putumayo, del cual Míldred hace parte como integrante de la Alianza de Mujeres Tejedoras de Vida.

“Logramos convocar a cerca de 1.000 representantes de 100 organizaciones de los 13 municipios del alto, bajo y medio Putumayo, las cuales han sido organizadas y acompañadas por el proyecto Diálogos y Capacidades para la Paz Territorial”, señala Éder Sánchez, presidente de la ANUC en el municipio de Santiago y quien narra que “el Espacio empezó a gestarse cuando se iniciaron las negociaciones de paz con la guerrilla. En ese momento pensamos: si las Farc y el Gobierno se van a sentar en una mesa, nosotros, las organizaciones sociales del Putumayo, tenemos que participar. Una vez el país conoció los seis puntos de la negociación, el Gobierno, a través de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, anunció unos encuentros regionales aquí y en todo el país. Fue en esos Encuentros Regionales de Paz donde logramos convocar y juntar a muchas organizaciones y así nació el Espacio por la Paz Territorial del Putumayo”, explica.

“Quien quiera entrar al espacio debe seguir unos principios de confianza, solidaridad, lealtad, coherencia. Hemos empoderado a las organizaciones y las hemos ayudado a que se fortalezcan, a que tramiten las diferencias que tengan, para lograr articularse, pues el objetivo de esto es andar fuertes y unidos y enfocarnos hacia la veeduría ciudadana: control social, participación política, desarrollo agrario, cultivos ilícitos, política minero energética; con especificidades nuestras que no están dentro de los acuerdos de paz. Y es que nosotros mismos en el territorio tenemos que prepararnos para hacerle control al modelo de desarrollo, en el que seguro llegarán muchas multinacionales. Necesitamos hacer una defensa pacífica de nuestro territorio, pero tenemos que estar unidos”, destaca +Eder.

El padre Campo Elías de La Cruz, coordinador del Instituto Misionero de Antropología, añade que una de la razones de creación del Espacio por la Paz Territorial del Putumayo fue la reflexión sobre cómo entender una región con tantas riquezas naturales pero con una grave situación de pobreza en su población. “La paz tiene que ser vista desde la perspectiva de la satisfacción de necesidades de la gente, y para ello, recuperar el diálogo en la región ha sido fundamental. Hemos recorrido desde Santiago hasta Puerto Leguízamo escuchando a estudiantes, taitas, organizaciones sociales, jaibanás, médicos, madres, mujeres tejedoras, y eso nos ha permitido ver que en Putumayo la paz se hace transitando la palabra”.

“Al transitar la palabra nadie se hace dueño de ella y el otro también tiene parte de la verdad. Empezamos a entender que por muchos años la palabra fue monopolizada por unos pocos. Pero hemos construido un espacio abierto donde se escuchan, validan y respetan las múltiples ideas, y que aborda tres elementos urgentes: capacitación de mediadores de paz, articulación de la diversidad de la región y formación de actores políticos”, agrega el religioso.

“El cambio que requiere este país es la construcción de una paz donde quepamos todos. En el que los estratos 1 y 2 también puedan aspirar a tener hijos profesionales; que en el territorio encontremos el Estado en la esquina y no a dos días de camino. Hay que preparar nuevas generaciones, porque una sociedad a la que le han tocado más de 50 años de guerra es de transiciones y no de cambios de última hora”, puntualiza el sacerdote.

Por su parte, Míldred avanza con fuerza en su convicción y defensa del uso sostenible de la biodiversidad de Putumayo, apostando por el ecoturismo en la reserva natural Paway, en Villagarzón. Allí se puede ver el mariposario, la fauna rescatada y la casa en el árbol: una cabaña a 25 metros del suelo sobre una ceiba, desde la que se puede ver el paisaje imponente de la selva y el piedemonte andino-amazónico que aún llenan de verde y vida a esta región colombiana.
* Aliados de Diálogos y Capacidades para la Paz Territorial en Putumayo: Ruta Pacífica de las Mujeres, capítulo Putumayo. Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC), capítulo Putumayo. Instituto Misionero de Antropología de Puerto Asís. Espacio de Construcción de Paz Territorial, Putumayo.