La empresa local que trasladó a más de dos mil guerrilleros

Una empresa de Caquetá estuvo a cargo de la movilización más grande de guerrilleros en medio país. Su experiencia en el proceso habla de cómo podría ser Colombia en paz.

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Una parte del Bloque Sur se movilizó hacia una zona verdal de normalización ubicada en La Carmelita (Putumayo).
Cortesía OACP

Lo que más sorprendió a los transportadores de Prointures, la empresa encargada de trasladar a guerrilleros del bloque sur hasta las zonas veredales transitorias de normalización, ZVTN, fueron las expresiones de despedida y recibimiento de la comunidad con los guerrilleros en cada uno de los poblados por los que pasaron. Alrededor de 2.500 combatientes de las Farc en el sur y centro del país recorrieron cerca de 60 mil kilómetros, montados en buses, camiones y camionetas de esta empresa local que ha respondido de manera satisfactoria a uno de los procesos logísticos más complejos del proceso de terminación del conflicto armado en Colombia. 

John Fredy Quiroz, uno de los propietarios de Prointures, consideró que la experiencia de trasladar a los guerrilleros hacia las ZVTN ha sido de muchos contrastes. “En algunos de los municipios la gente salió amablemente, hay familiaridad, pero en las ciudades capitales lo que se nota es temor a interactuar”, expresó. 

La experiencia pública de Prointures en el transporte masivo en zonas apartadas de la geografía nacional comenzó en la Décima Conferencia guerrillera cuando transportaron a periodistas locales, nacionales e internacionales hacia El Diamante, en los llanos del Yarí. Desde ese entonces, los ojos del gobierno se posaron sobre la empresa, que como ninguna conocía las vías maltrechas del sur del país, por medio de sus avezados conductores para quienes el rigor del viaje era un asunto normal, lo cual tranquilizaba a los pasajeros. Luego del Yarí, Fondepaz los contactó para comenzar con el proceso de traslado a los puntos de preagrupamiento, PPT, y en los últimos días a las ZVTN.

“Después de la Conferencia Guerrillera se han generado movimientos como visitas a las zonas de preagrupamiento, después se hicieron movimientos de grupos muy pequeños, luego se hizo el traslado total. Se ha andado por Puerto Rico, La Arenosa, más allá de la Unión Peneya, El Diamante, hacia La Carmelita, Putumayo, en lo que fueron los primeros movimientos. Luego, se amplía la solicitud de vehículos, y por ejemplo la semana pasada tuvimos movimiento de 50 vehículos en Caquetá, Putumayo, Huila, Tolima y Valle”, expresó Quiroz.

“El conocimiento del territorio y de la región nos ha permitido no improvisar”, agrega Oscar Neuta, jefe operativo de Prointures, quien vigiló de cerca cada uno de los movimientos realizados en los últimos días.  Pero él prefiere hablar de cómo la operación logística cambió no solo su perspectiva sobre el país sino también la de varios de sus compañeros. 
“Hay muchos sentimientos ahí”, aseguró.

Recuerda entonces “las vivencias de los muchachos”. “Personas que por ejemplo no toleran el aire acondicionado porque nunca habían estado expuestos a ese tipo de cosas, personas que estuvieron 15, 16 años sin salir a San Vicente del Caguán. Son alegrías y nostalgias, como ser humano uno siente que sus condiciones no eran las mejores, que ellos van a tener una nueva oportunidad, que la gente en los municipios por donde pasaban las caravanas hacían los recibimientos, como diciendo que habrá un futuro mejor, que acogen este proceso, que hay esperanza de que a nivel nacional la situación va a mejorar, que este sea un país de desarrollo”, consideró. 

Durante el desarrollo de los traslados, recordó el jefe operativo de Prointures, se les recomendó el trato especial para las embarazadas y las gestantes.Para las embarazadas, por ejemplo, se adecuaron vehículos que les hicieran sentir lo mejor posible; para ellas había pausas en los trayectos. 

Neuta trabajó con 100 personas de manera directa y con 60 de manera indirecta. Aún no puede creer, en el fondo, cómo pudieron responder a una meta que en otras circunstancias hubiera requerido meses de planeación. “Este servicio fue muy rápido y maratónico el cumplimiento. Nosotros podemos transportar el mismo número de personas en un lapso de seis meses. En esto fue cuestión de 10 días, moviéndonos día y noche”, aseguró.

Por su parte, los conductores, quienes vivieron de cerca todo el despliegue, en un principio se mostraron inquietos por el hecho de que los guerrilleros llevaran sus armas. Sin embargo, en la empresa les explicaron que el objetivo de los movimientos era precisamente para que ellos comenzaran su tránsito a la vida civil. 

Edwin Puentes, uno de los conductores que trasladó a más de 200 guerrilleros recordó que lo que más lo impactó de su labor fueron las despedidas. “De donde salían los guerrilleros, la gente lloraba”, contó. En el sentido contrario, Puentes también relató que mientras en la despedida lloraban, en el viaje muchos pueblos celebraban. “En Gaitania todo el pueblo recibió a los guerrilleros, era algo impresionante. No hubo bloqueos, ni saboteos. Por ahí los uribistas dijeron que habían sacado a niños obligados pero eso no es lo que vimos”, dijo.

Miguel Ángel Silva, también transportador de Prointures, recordó que en Puerto Vega, Putumayo, salió una muchacha que hace 18 años no miraba a su familia. A este conductor le correspondió llevar también mujeres embarazadas y niños, algo que recuerda con claridad sobre todo porque le conmovió el futuro de los menores de edad ahora que se está terminando la guerra. Pero recuerda algo que a su parecer le resultó incómodo. 

“Había unos comandantes que querían parar en todo lado y a nosotros nos corresponde preguntar a los encargados del gobierno y de la Onu, sobre ese tipo de paradas”, expresó. A lo anterior, Cesar Bohórquez, también conductor, no dudó en agregar que a su parecer el Mecanismo de Monitoreo tripartito de Verificación, MMV, “hace lo que la guerrilla dice”. 

Sin embargo, resalta que a los guerrilleros “los tienen bien educados, ellos hacen lo que el comandante les diga; gente educada como esa no había cargado”, agregó. Los conductores coincidieron que los guerrilleros rasos tienen un gran espíritu de colaboración.“Es como un tipo de inocencia, porque había muchachos admirados con la tecnología de los carros, no sabían abrir una puerta o subir los vidrios automáticos que tienen algunos carros”, expresó el señor Bohórquez. 

Para todos en Prointures, la experiencia, única en su historia, les deja muchas lecturas. Como caqueteños, cuestionan por ejemplo el mal estado de las vías. “Acá los recorridos podrían ser más cortos que en los otros departamentos que estuvimos, pero las vías son pésimas y eso alargaba los viajes”, precisó Neuta. 

Por su parte, el propietario de Prointures, John Fredy Quiroz, puntualizó que la perspectiva es que “las cosas terminen como se han planteado y que esto logre mejorar nuestra economía. Con este acuerdo sin dudas habrá tranquilidad para que los turistas por ejemplo lleguen aquí”.