Kahai, una alternativa económica que construye paz

Kahai es la primera empresa en el mundo que industrializa y comercializa cacay. El poderoso fruto amazónico del que se extrae aceite, nueces, leche y harina, cultivado en lugares golpeados por el conflicto armado, de la mano de sus pobladores. 

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La época de siembra del cacay es entre abril y octubre. La cosecha se obtiene tres años después entre febrero y mayo. /Fotos cortesía ProColombia

Alberto y Camilo Jaramillo, fundadores de la empresa Kahai, le han apostado al trabajo en regiones que estuvieron marginadas por el conflicto armado, de la mano de sus habitantes. La apuesta por generar cultivos amigables con el medio ambiente y que impacten positivamente la economía local ha representado la llave de ingreso a la internacionalización de sus productos. “Con el respaldo de ProColombia comenzamos a exportar desde 2013. Tras participar en varias macrorruedas y ferias comerciales hemos logrado cerrar negocios con clientes en Reino Unido, Suiza, Estados Unidos, Canadá, Australia, Japón, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Tailandia, España, Francia y Alemania”, asegura Alberto Jaramillo quien señaló que en el exterior una botella del aceite de 30 mililitros cuesta aproximadamente US$50 dólares.

Para estos ingenieros industriales y especialistas en mercadeo, la sostenibilidad es la bandera de su negocio. A través de la puesta en marcha de proyectos productivos respaldados por cooperación internacional, los hermanos de origen manizalita le apuestan al desarrollo sostenible de la Orinoquía colombiana. En total son cerca de 500 familias que han logrado dejar atrás los cultivos ilícitos,  la explotación maderera y la minería ilegal para aprovechar los  beneficios del cacay, un producto que les puede garantizar un salario mínimo mensual por más 50 años.

Para Felipe Jaramillo, presidente de ProColombia, Kahai es una empresa que demuestra el rol que debe jugar el sector privado en el posconflicto. “En el marco de una Colombia más grande, apoyamos emprendimientos como este que generan desarrollo económico en departamentos como Putumayo, Vaupés, Meta y Caquetá,  y que por su valor agregado  y prácticas sostenibles tienen oportunidades de exportación en diversos mercados”.

Además de convertirse en una fuente de seguridad alimentaria rica en proteínas, campesinos de las zonas más lejanas de Colombia han descubierto que producir cacay puede ser una alternativa rentable alejada de la ilegalidad. La empresa, que agrupa cerca de 30 empleados directos y 30 indirectos en la plata de producción en Villavicencio, espera tener cerca de 5.000 hectáreas reforestadas, crear 100 empleos directos y 1.500 indirectos en cinco años.

“Para  alcanzar nuestras metas de producción,  nos hemos esforzado por trabajar en toda la cadena de valor. Buscamos garantizar la calidad, eficacia, sostenibilidad y trazabilidad del producto desde la siembra hasta la exportación” manifestó Alberto  quien señaló que actualmente la producción silvestre es casi el 90% del suministro, mientras que los cultivos son el 10%. “La intención es invertir esas cifras para pasar de las dos toneladas que hoy estamos produciendo a 100 toneladas en 5 años”, agregó.

Para lograr el repoblamiento de la espacie, Kahai trabaja con cultivos privados y pequeños  productores que encuentran en el producto una medida de desarrollo económico sostenible. La empresa recibe respaldo extranjero a través de fondos de inversión de Impacto de Suiza  y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con los que ya sembraron 400 hectáreas en Puerto Gaitán Meta, y esperan sembrar otras 400 hectáreas en 2017.

“Buscamos capacitar estas poblaciones sobre los procesos de siembra y pos cosecha para que tengan una fuente nutritiva de seguridad alimentaria y una alternativa económica para su sustento”, señaló Camilo Jaramillo, quien destacó el impacto positivo de la empresa en la comunidad indígena de Uitorá en Caquetá.

A mediano plazo la empresa buscará desarrollar cultivos de cacay en La Macarena, La Uribe y Vista Hermosa en el Meta, territorios que antiguamente fueron estigmatizados por la presencia de grupos armados ilegales. La iniciativa que se materializará con el apoyo de la Gobernación del Meta espera beneficiar a otras 500 familias.

Sostenibilidad como llave a la internacionalización

El camino hacia la internacionalización  empezó en 2009 cuando la empresa participó en Beyond Beauty en París, una feria que reúne a profesionales de la industria cosmética y de la belleza.  "Allí aprendimos lo que el mercado estaba demandando. Fue una experiencia valiosa que nos permitió llegar a tantos mercados en poco tiempo”, manifestó Alberto.

Bajo la marca KahaiTM Oil el cacay se vende como producto cosmético anti-edad en Estados Unidos y Canadá a través del portal de ventas online Amazon.com; también exporta a España, donde el producto es distribuido en salas de belleza y recientemente; por cuenta de la gestión de ProColombia, logró cerrar negociaciones con la empresa Shop Japan, uno de los principales canales de comercialización en televentas, ventas por catálogo, por teléfono y online de Japón. “Este es un gran hito para nuestra empresa pues demuestra que nuestros productos están al nivel de las exigencias más altas del mercado” expresó Jaramillo, quien espera pasar de US$200.000  en exportaciones a US$2,5 millones en cinco años.

 

Alberto y Camilo le apostaron a la innovación como camino hacia la competitividad internacional. Por cuenta de sus desarrollos y compromiso social la empresa ha sido reconocida con premios nacionales e internacionales. En 2010 la empresa SABMiller los premió por su emprendimiento entre más de 8.000 compañías en el país, en 2011 Kahai fue reconocida como “Mejor Plan de Negocios para el desarrollo de la Orinoquía" y “Mayor Potencial de Generación de Empleo" en el Concurso Ventures, ese mismo año recibieron el premio de EPM a la sostenibilidad y  en 2013 obtuvieron en París el “Premio a la Innovación” otorgado por la agencia de cooperación holandesa CBI.