Cada excombatiente recibirá $8 millones para proyectos productivos

Cooperativas de las Farc, una alternativa para el posconflicto

Hoy termina un proceso de formación para 110 encargados de impartir un curso de economía solidaria en 26 espacios territoriales de capacitación y reincorporación, con el objetivo de constituir 52 cooperativas agrícolas.

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Un excombatiente en el espacio territorial de capacitación y reincorporación de Mesetas (Meta). / Cristian Garavito

El 16 de marzo de 1781, en Socorro, Santander, Manuela Beltrán rompió el edicto que reglamentaba el impuesto de la armada de Barlovento y pasó a la historia gritando “Viva el rey, muera el mal gobierno”. El nuevo tributo, implantado por el visitador Juan Francisco Gutiérrez de Piñeres, regente de la Nueva Granada, cobraba un porcentaje de las ventas de tabaco, caña y algodón, y había sumido en la pobreza a miles de indígenas y campesinos.

Hoy, dos siglos después, el episodio  que desencadenó  la insurrección de los comuneros se consolida como uno de los referentes   claves para la constitución de Economías del Común (Ecomún), la primera cooperativa de las Farc-Ep. (Puede leer: "Plan para la Paz: el proyecto productivo tras la guerra")

Así lo confirmó Ubaldo Zúñiga, presidente del consejo de administración de Ecomún, al reconocer que el espíritu y el nombre de la nueva cooperativa se basan en el levantamiento de los comuneros, porque fueron ellos los primeros en alzar su voz contra el abuso de los poderosos y, sobre todo, porque los 18.000 hombres comandados por José Antonio Galán buscaron devolverle las ganancias de la tierra a los trabajadores. “Escogimos la economía solidaria como el único modelo viable para nuestra reincorporación. Ecomún será la cooperativa de la gente del común. Queremos que los guerrilleros y los pobres puedan manejar su economía, sus finanzas: ese es el primer paso para la construcción de una nueva Colombia. Ecomún es una propuesta alternativa para combatir la política económica neoliberal que impera en el país”.

Las palabras de Zúñiga tuvieron eco en los 110 funcionarios de la Unidad Administrativa Especial de Organizaciones Solidarias, que desde hoy viajarán a los 26 espacios de capacitación y reincorporación (antiguas zonas veredales transitorias de normalización) para impartir un curso de economía solidaria a más de 4.000 excombatientes de la guerrilla más antigua de Latinoamérica. (Vea: "La semilla de la reforma agraria")

Según Carolina Bonilla, coordinadora del grupo de educación e investigación de la entidad, el propósito último del proyecto, llamado Formar para Servir, es que los guerrilleros conformen al menos 52 cooperativas. “Acompañamos a las Farc en este proceso de reincorporación a la vida económica, social y civil. La idea de este encuentro es que las personas que van a facilitar los procesos de formación en las regiones tengan unidad de discurso y de metodología para que la base de guerrillerada vea, en concreto, lo que se estableció en el punto tres del Acuerdo de Paz”.

Para Bonilla, el proyecto productivo que desarrollarán las dos cooperativas en cada lugar de concentración depende de los saberes y las habilidades de los exguerrilleros y, sobre todo, de las condiciones geográficas de las regiones. “Por ahora, vamos a enseñarles las características y las ventajas del proyecto asociativo, los principios y los valores, para que conozcan el marco normativo vigente en cada una de las formas jurídicas que quieran constituir”.

Sin embargo, Zúñiga asegura que las primeras 50 cooperativas que harán parte de Ecomún se enfocarán en la producción de alimentos. “Nosotros queremos participar en toda la cadena de valor. Producir, transformar, comercializar y llevar a la población productos orgánicos de calidad a unos mejores precios”.

Para Griselda Restrepo, ministra de Trabajo, el programa Formar para Servir es un paso más en la consolidación de la paz. “Además de la formación en el tema solidario, los capacitadores que se desplazarán a los sitios ocupados por los excombatientes van a llevar también mensajes de optimismo y esperanza. Queremos que los guerrilleros sepan que estamos muy dispuestos a acompañarlos en este proceso, necesitamos que se reincorporen y sean parte activa de la vida económica de la sociedad”.

La ministra Restrepo hizo énfasis en que las cooperativas que se constituirán en las zonas tienen que cumplir con todos los requisitos de ley y en que la vinculación de los guerrilleros no es obligatoria, sino voluntaria. Además, confirmó que la base económica con la que empezarán a funcionar serán los $8 millones que cada guerrillero recibirá para la conformación de un proyecto productivo. (Lea: "Mascapaz, redención de antiguas zonas de guerra")

Ecomún y las otras 50 cooperativas admiten y requieren la participación de la sociedad civil. “Este proyecto no es sólo de las Farc, Ecomún no va a ser una organización económica y social para la guerrilla. Queremos que participen movimientos sociales, resguardos indígenas, campesinos, incluso, es posible hacer alianzas con las empresas privadas. Nuestro objetivo es convertirnos en la primera empresa de economía solidaria del país”, añade Zúñiga.

Para lograrlo, las Farc tienen en la mira la consolidación de Bancomún, “un banco para los pobres”. Según Zúñiga, este será el sector financiero de la cooperativa y estará dedicado a brindarles oportunidades de ahorro y crédito a sus asociados.