La cuota inicial de la implementación

Mañana comenzará el tránsito de las Farc a las zonas veredales

Diego Bautista, director de Paz Territorial de la Oficina del Alto Comisionado de Paz, explica cómo se están preparando las comunidades para la llegada de las tropas guerrilleras a las zonas de concentración. Un paso clave en aras de consolidar la paz.

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Diego Bautista, director de Paz Territorial de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz.
/ Gustavo Torrijos

Con las claridades hechas por el Gobierno y las Farc y habiendo establecido el jueves pasado como el denominado Día D, comenzaron a correr los tiempos para la concentración de las estructuras guerrilleras en las zonas veredales transitorias para concretar, en máximo 180 días, el proceso de dejación de armas. Y siguiendo el cronograma oficial acordado por los equipos negociadores de paz en La Habana, mañana comenzará el desplazamiento de las tropas de las Farc con su armamento individual hacia las veinte zonas y los siete puntos delimitados para su concentración.

Un proceso en el que se siguen ultimando detalles logísticos y en el que ha participado de cerca Diego Bautista, director de Paz Territorial y Arquitectura Institucional para el Posconflicto de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, quien asegura que se trata de un paso fundamental de cara a la implementación del Acuerdo Final, pues de su buena ejecución y resultado depende que la paz comience a consolidarse con fuerza en los territorios.

¿Qué se viene desde mañana en términos del funcionamiento de las zonas veredales transitorias?

Recuperar lo que estaba establecido en el Acuerdo y es que cinco días después del Día D, las Farc empiezan a movilizarse hacia las zonas previamente acordadas y a las que tienen que entrar hasta el Día D+30. Paralelamente, el Gobierno está haciendo todo el esfuerzo necesario para garantizar que la instalación de las zonas se dé en las condiciones óptimas, esto quiere decir en las condiciones de vivienda, abastecimiento de alimentos, intendencia y salud que se acordaron y se requieren para el caso. Esto va a ir mejorando gradualmente en el tiempo.

¿Y están listos todos los temas operativos para que comiencen a funcionar las zonas?

Estamos definiendo algunos temas críticos, como por ejemplo, cuántas personas de las Farc van a entrar a cada una de ellas, cantidad de hombres y mujeres y edades, temas que son básicos para ir adelantando el proceso de registro de quienes van a estar ahí.

¿Cuáles son los criterios para establecer el número de guerrilleros que se concentrarán?

Son varios, algunos tienen que ver con la cercanía de estructuras de las Farc en las zonas y eso, hay que decirlo, es decisión de ellos. También tiene que ver con la forma en la que van a agruparse los frentes, pues varios estaban ubicados en zonas aisladas. Y también depende de los lugares de procedencia de los guerrilleros, pensando a futuro en el proceso de reincorporación a la vida civil.

¿Cómo ha sido el proceso de preparación en terreno?

Hemos estado haciendo visitas conjuntas entre Naciones Unidas, Farc y Gobierno para hacer reconocimiento. Fueron dos fases claves: la primera, ponernos de acuerdo sobre cuál iba a ser el terreno de ubicación de la zona veredal, teniendo en cuenta que las condiciones permitieran seguridad para los integrantes de las Farc y para las comunidades; que tuvieran condiciones de habitabilidad (en términos de agua y posibilidades de abastecimiento) y que pudieran ser fáciles de verificar por parte de Naciones Unidas. No siempre lo logramos, hay que decir que hay unas zonas en las que va a ser muy difícil.

¿Y la segunda parte del proceso?

Establecer un diálogo directo con las comunidades y las autoridades locales. Todas las visitas que hicimos tuvieron la presencia del alcalde y un delegado de la Gobernación y con ellos hicimos reuniones en las que participaron las juntas de Acción Comunal, organizaciones ambientales y organizaciones de víctimas. Les explicamos en qué consistían las zonas, respondimos sus dudas y ellos presentaron sus inquietudes y expectativas.

¿Cuáles son las principales preocupaciones?

La más importante, el tema de la seguridad y cómo se va a garantizar al alojar a las estructuras de las Farc en los territorios, sobre todo teniendo en cuenta que en algunos sitios todavía prevalece la amenaza de organizaciones criminales. También les inquieta qué tanto va a alterarse la vida cotidiana de las comunidades con la existencia de la zona, aunque les hemos aclarado que no habrá nada que rompa el Estado Social de Derecho y que las autoridades civiles seguirán siendo las autoridades del territorio. Además plantearon preocupaciones naturales frente a problemas históricos que tienen por cuenta de la debilidad en la presencia del Estado: acueductos, vías terciarias, salud y educación. Es sobre todo una petición al Gobierno para que este proceso contribuya a que se mejoren muchas de las necesidades que tienen los territorios.

¿Entonces en cuánto tiempo estará listo todo para el funcionamiento de las zonas?

Este es un proceso nuevo para el país, en el que estamos aprendiendo todos. Es la cuota inicial de la implementación y nos tiene que salir bien a todos: a las Farc, al Gobierno y a las comunidades. Estamos revisando algunas de las zonas previstas inicialmente. Hicimos algunas visitas a Monterredondo en Miranda (Cauca), La Colina en San José del Guaviare y El Jordan, en Planadas (Tolima). Estamos llegando a acuerdos con los dueños de los predios donde van a funcionar.

¿Cómo funciona ese proceso?

Se trata de un arriendo, identificamos al dueño de la tierra, miramos si está formalizada y acordamos un canon por unos meses. En algunos territorios hay acuerdos rápidamente, en otros hay un proceso de negociación sobre cuánto vale y cómo va a funcionar, entonces en ese proceso se va avanzando gradualmente.

¿Cuáles son los pasos a seguir?

Hay que tener en cuenta que este es el inicio de la implementación, pero no es la implementación en estricto sentido, es decir, aquí estamos hablando de una zona que es un pedacito de vereda y la implementación de los acuerdos es en territorios más grandes, para los cuales están establecidas unas figuras como los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial. Las zonas son transitorias, duran 180 días, mientras que la implementación de los acuerdos quizá va a tardar muchos años y contiene más elementos. La implementación es de todos los territorios, las comunidades. Es importante entender la dimensión de eso.