La hora del Eln

Con la instalación de la mesa de diálogos hoy a las 5:00 p.m en Quito, comienza la fase pública de negociaciones entre el Gobierno colombiano y esa guerrilla, que tendrá como eje la participación de la sociedad civil. 

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El soldado Fredy Moreno Mahecha en el momento de su entrega por parte del Eln a la comisión del CICR.
/AFP

Más de tres meses después de que se frustrara el primer intento de instalación de la mesa y luego de casi un año de que se conociera abiertamente el acuerdo de diálogos alcanzado por las partes, hoy se formaliza en Quito (Ecuador) el inicio de la fase pública de negociaciones entre el Gobierno colombiano y la guerrilla del Eln.

Se trata de la continuación de un trabajo dispendioso que comenzó en enero de 2014 con los diálogos exploratorios que se realizaron en Ecuador, Brasil y Venezuela —con el acompañamiento de los gobiernos de Cuba y Chile— y que sólo se hizo público en marzo de 2016, cuando las partes dieron a conocer el acuerdo y la propuesta de una agenda de seis puntos como hoja de ruta para las discusiones en la mesa.

Un proceso con múltiples altibajos, que tuvo su punto más crítico el pasado 27 de octubre, fecha que había sido elegida por las partes como el día D para el inicio de las conversaciones. Aunque la logística estaba lista e incluso invitados internacionales habían llegado a Quito para presenciar el comienzo de los diálogos, el Gobierno tomó la decisión de suspender la instalación ante la negativa del Eln de liberar al excongresista chocoano Odín Sánchez Montes de Oca.

Al intento fallido le siguieron los cruces de mensajes de parte y parte. Mientras el Gobierno insistía en que la liberación de Sánchez había sido desde el principio una condición inamovible para empezar los diálogos, el Eln aseguraba que en lo pactado no se había especificado sobre ningún caso y que sólo se había hablado de liberar a dos secuestrados, condición que ya se había cumplido. Enfatizaron, además, que la liberación del dirigente político sólo se daría durante la primera ronda de negociaciones.

Los acercamientos llegaron a un punto muerto y parecían pocas las esperanzas de destrabar la mesa. Sin embargo, las discusiones continuaron y después del tire y afloje, así como de arduas horas de trabajo que se intensificaron durante cinco días, el pasado 18 de enero los jefes de las delegaciones de paz de Gobierno y Eln —Juan Camilo Restrepo y Pablo Beltrán— dieron a conocer el nuevo acuerdo para dar paso a la fase pública de diálogos. Los compromisos establecidos fueron claros: la liberación de Odín Sánchez, con fecha marcada en el calendario (2 de febrero), el indulto de dos guerrilleros del Eln condenados por delitos políticos y la habilitación de dos gestores de paz.

Lo pactado se cumplió. Diez días después del anuncio salieron de prisión los dos gestores de paz designados por la guerrilla, Juan Carlos Cuéllar y Eduardo Martínez, quienes permanecían recluidos en la cárcel de Bellavista, en Medellín. Posteriormente, el día designado, Odín Sánchez Montes de Oca quedó en libertad, al igual que Nixon Cobos y Leivis Valero, dos guerrilleros con problemas de salud que estaban presos en la cárcel de mediana seguridad de Palogordo, en Girón (Santander). Y así, finalmente, el camino quedó despejado para el inicio formal y público de los diálogos.

Superados los obstáculos, la misión ahora será sumar esfuerzos y meterles el acelerador a las conversaciones para sacar adelante la negociación y lograr el acuerdo que permita alcanzar una paz completa. Con esa instrucción llegará el equipo negociador del Gobierno a la mesa, que será instalada a las 5:00 p.m. en la hacienda Cashapamba, ubicada a las afueras de Quito.

Un escenario en el que, como lo han dejado claro las partes, la participación de la sociedad civil será fundamental, por lo que una de las primeras discusiones que se dará será la de la búsqueda del mecanismo idóneo para que las inquietudes, sugerencias y preocupaciones de los ciudadanos y las organizaciones sociales de base lleguen a la mesa y tengan acogida en los acuerdos pactados por Gobierno y Eln.

Lo cierto es que la cita de hoy se cumple en medio de un ambiente de confianza, sobre todo después de que el Eln entregara ayer a una misión del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), la Defensoría del Pueblo y la Iglesia católica, al soldado Fredy Moreno Mahecha, quien había sido secuestrado hace una semana por el frente Domingo Laín en la vía que de Tame conduce a Arauca. Un hecho que fue recibido como una clara muestra de buena voluntad por parte de la guerrilla para que la mesa de diálogos comience con el pie derecho. Todo parece estar dispuesto para que así sea.

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