La fuerza militar del Eln

Esta guerrilla llega a la mesa de negociación con una base militar de no más de 2.000 hombres en armas, pero con cinco frentes de guerra lo suficientemente fortalecidos para mantener los ataques.

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Actualmente el Eln hace presencia en 109 municipios del país.
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En 2016 se registraron un total de 191 acciones violentas por parte del Eln, 47 más de las que se habían presentado un año antes. La cifra deja ver el claro recrudecimiento del accionar de esa guerrilla en varias regiones del país, en momentos en los que se hablaba de acercamientos y acuerdos para iniciar una negociación con el Gobierno.

El incremento de los ataques, en su mayoría destinados a la infraestructura vial y de hidrocarburos y a la Fuerza Pública, sirvió para sembrar en el imaginario de la opinión pública la idea de que el Eln seguía siendo una guerrilla lo suficientemente fuerte como para causar estragos y desestabilizar el orden público, sobre todo en departamentos en los que históricamente ha tenido control territorial.

“A diferencia de las Farc, que tenían presencia en una gran mayoría de los municipios del país y en regiones que estaban conectadas, el Eln está en pocas regiones, que además son aisladas, en particular en Arauca, Catatumbo, Magdalena Medio, Santander, sur de Bolívar, la serranía del Perijá, parte de Chocó, Risaralda y algunas zonas de Cauca y Nariño”, explica Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac), al señalar que, pese a que lo ha intentado varias veces, el Eln no ha logrado expandirse a otras zonas y continúa siendo un grupo armado con control localizado.

Puntualmente, dicha guerrilla hace presencia en 109 municipios del país: en 99 de forma activa y en 10 a través de reductos con los que busca recuperar zonas de incidencia, según cálculos de la Fundación Paz y Reconciliación. Su capacidad se desprende del accionar de cinco frentes: el oriental, compuesto de cuatro frentes, un batallón, una columna, dos comandos, tres comisiones y una compañía; el nororiental, con seis frentes y una compañía; el Darío Ramírez, con siete frentes; el suroccidental, con cuatro frentes, una columna y dos compañías, y el occidental, integrado por cuatro frentes.

Se trata de una organización que no tiene tanta fortaleza militar como las Farc, si se tiene en cuenta que el número de hombres en armas que integran sus filas se calculan en menos de 2.000, pero sí posee bases sociales importantes y lazos fuertes con las comunidades en las zonas de influencia. A la cifra de miembros del Eln habría que sumar el número de milicianos y los hombres que integran las redes de apoyo logístico, pues, de acuerdo con Jorge Restrepo, allí tienen una gran fortaleza: “Poseen células terroristas urbanas que operan en ciudades como Medellín y Bogotá”.

Aun así, los expertos coinciden en que es probable que en los primeros meses de la negociación el Eln siga realizando acciones violentas, sobre todo mientras se logran acuerdos y compromisos para el desescalamiento del conflicto. “Ese tipo de situaciones corresponde a la necesidad de aumentar su poder y su percepción de fortaleza en la mesa de negociación ”, concluye Restrepo.