La décima cita de las Farc

La conferencia para refrendar el acuerdo de paz

Un recorrido por el pasado y el presente de la guerrilla más antigua de América, que se acerca a su transformación en movimiento político.

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La mayoría del actual Secretariado de las Farc se encuentra en los diálogos de paz de La Habana.
/ AFP

Hace nueve años, a finales de 2007, en medio de la ofensiva militar desplegada por el gobierno Uribe y con muchas dificultades para comunicarse, los comandantes de las Farc realizaron su Novena Conferencia. Sus planes eran de guerra y en su repliegue buscaban la forma de conservar su poder. Hoy, sus planes son de paz, pero el último paso para concretarla luego de cuatro años de negociación con el gobierno Santos es la realización de su Décima Conferencia.

Así como el Estado tendrá que llevar el acuerdo final al Congreso de la República, para integrarlo al ordenamiento jurídico, las Farc tienen su propia instancia para validar lo pactado en La Habana: su Décima Conferencia. El propio presidente Santos lo admitió esta semana en una reunión con dirigentes políticos de izquierda, cuando manifestó que una vez todo esté acordado, la guerrilla acudirá a su máximo espacio de decisión “para disolverse”. Es decir, para aceptar también que ha llegado el fin de la rebelión armada.

Sin embargo, no es un asunto de simple trámite. Históricamente para las Farc, sus conferencias han sido el punto de encuentro determinante para marcar su rumbo político, económico y militar, y esta vez no es la excepción. Solo que ahora las decisiones implican temas nuevos en su agenda y la búsqueda de la fórmula apropiada para dejar más de medio siglo de confrontación armada, para convertirse en una organización política. Por eso requiere de su Décima Conferencia y en ella resolver los dilemas propios del tránsito a la paz.

No se sabe si esa Décima Conferencia se realizará en Cuba o en Colombia. Las opiniones están divididas. Unos creen que La Habana ofrece condiciones de seguridad y hermetismo, pero otros piensan que las montañas de Colombia tienen que ser el escenario para el paso definitivo. Lo cierto es que la conformación de la conferencia implica un proceso de selección de un indeterminado número de delegados. Todos con el mismo derecho a disentir desde las células guerrilleras, el Estado Mayor Central o el propio Secretariado. No es un asunto fácil.

De todos modos, antes de la Décima Conferencia, donde los negociadores de las Farc recibirán el mandato de la guerrilla, hay un interrogante que sigue rondando la mesa de diálogos: hasta dónde va el concepto de la mayor amnistía posible. Y lo dijo claro el plenipotenciario de las Farc Carlos Antonio Lozada: “Sin amnistía no hay acuerdo final, y sin acuerdo final no hay traslado a zonas veredales”. Después de resolver este dilema, será la hora de la última conferencia de las Farc como organización armada y el pasaporte a la paz.

La Primera Conferencia (1965)

En mayo de 1964, durante el gobierno de Guillermo León Valencia, con asesoría de Estados Unidos, las Fuerzas Armadas pusieron en marcha la “Operación Soberanía” para desvertebrar las llamadas “repúblicas independientes” que, según el dirigente Álvaro Gómez Hurtado, constituían una amenaza de expansión comunista.

Después de los bombardeos a Marquetalia, zona entre Tolima y Cauca, los guerrilleros comunistas se reunieron en la región de Riochiquito (Cauca), redactaron un programa agrario y crearon el llamado Bloque Armado del Sur para defenderse de la ofensiva militar, que se extendió a las zonas de influencia comunista.

En esta reunión fundacional se creó un Estado Mayor como máxima autoridad política y militar y se adoptó la táctica de la guerra de guerrillas para enfrentar a la Fuerza Pública. El encuentro contó con la participación de dos delegados del Partido Comunista Colombiano, “Jacobo Arenas” y Hernando González Acosta.

Segunda Conferencia (1966)

En el departamento del Meta, entre abril y mayo de 1966, se realizó la Segunda Conferencia. En esa reunión, la organización campesina pasó a llamarse Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc). Acogiendo un principio comunista, adoptaron el lema de “la combinación de todas las formas de lucha”. La Segunda Conferencia designó como máximo comandante a Pedro Antonio Marín, más conocido como “Manuel Marulanda Vélez”. Este guerrillero presentó un documento autocrítico para evitar que las acciones militares futuras reprodujeran las prácticas sanguinarias que caracterizaron la violencia partidista.

En este encuentro se fortaleció el Estado Mayor, se creó un régimen de comando y se organizaron las acciones guerrilleras por escuadras, compañías y destacamentos. También quedó el primer manual sobre derechos y deberes de los combatientes, el régimen de sanciones y los emblemas de la organización.

Tercera Conferencia (1969)

A mediados de abril de 1969, cuando gobernaba Carlos Lleras Restrepo, se realizó la Tercera Conferencia. Se hizo en la región del Guayabero (Meta). Además de reiterar la directriz de la guerra de guerrillas, se establecieron normas para el reclutamiento de combatientes y la disciplina militar.

En dicha conferencia se determinó también la creación de redes secretas de apoyo, acciones de contrainteligencia a cargo del Estado Mayor, corredores de movilidad para facilitar los desplazamientos, cursos de formación de guerrilleros y las primeras comisiones de finanzas.

Ese año se dispuso expandir la rebelión armada a las regiones del Magdalena Medio y el norte de Cundinamarca, en especial a Yacopí. Las conclusiones del encuentro se convalidaron en un pleno del Estado Mayor realizado en febrero de 1970, que direccionó el trabajo de unidad con la clase obrera.

Cuarta Conferencia (1971)

En la región de El Pato (Caquetá), la última semana de abril de 1971, las Farc realizaron su Cuarta Conferencia. En esta ocasión, además de los temas militares, la discusión se centró en dos aspectos fundamentales: la reforma agraria de la era Lleras, que ya tenía freno por el Pacto de Chicoral, y las relaciones con otros grupos guerrilleros que también incursionaban en otras regiones.

Gobernaba el dirigente conservador Misael Pastrana, y la guerrilla concentró sus críticas en el modelo frentenacionalista. Por eso, además de ordenar la unidad de acción entre grupos insurgentes, para establecer relaciones con el Ejército de Liberación Nacional (Eln) y el Ejército Popular de Liberación (Epl), se decidió la creación de un nuevo frente de guerra en la región de Urabá.

Las conclusiones de la Cuarta Conferencia fueron revalidadas en un pleno del Estado Mayor Central realizado en enero de 1973, también en la región de El Pato, donde se dispuso fortalecer el movimiento de masas en apoyo a las Farc en distintos centros urbanos, se ordenó la creación de columnas guerrilleras móviles y se trazaron planes para la incorporación de combatientes.

Quinta Conferencia (1974)

Después del Frente Nacional y apenas empezando el gobierno de Alfonso López, las Farc realizaron su Quinta Conferencia en septiembre de 1974. Fue en El Pato y en ella se creó el Secretariado, inicialmente integrado por tres comandantes: “Manuel Marulanda”, “Jacobo Arenas” y “Luis Ángel”. Además se reorganizó el Estado Mayor Central con 13 comandantes, se formalizaron las columnas a cargo de varios jefes históricos y se crearon los cursos de comandantes y guerrilleros rasos, agregando a la estructura las ayudantías para fortalecer la ofensiva contra las Fuerzas Armadas.

En ese momento, las otras guerrillas adoptaron su propia dinámica, ante lo cual las Farc decidieron fortalecer sus relaciones con el Eln, a pesar de sus críticas al Partido Comunista. En contraste, se prohibieron las relaciones con el Movimiento 19 de Abril (M-19), que había empezado su accionar guerrillero en enero de 1974.

La Quinta Conferencia adoptó un plan financiero general para las Farc y ordenó que cada frente organizara una comisión de finanzas con asignación mensual a los guerrilleros.

Sexta Conferencia (1978)

En enero de 1978, la confrontación armada ya era intensa y las Farc tenían 13 frentes de guerra. En la región de El Duda (Meta) realizaron su Sexta Conferencia, que se enfocó en calificar la evolución de las Fuerzas Armadas en el contexto de la doctrina de la seguridad nacional.

Por eso, además del estudio del enfoque operacional del Ejército, se adoptaron planes de guerra respaldados en Estados Mayores de los frentes, un férreo reglamento disciplinario, unidad de acción con otras guerrillas y desdoblamiento de estructuras.

La meta fue crear un frente por departamento, mejorando su sistema de propaganda, fortaleciendo los cursos militares, creando grupos de asalto y promoviendo especializaciones en equipos, transporte y sanidad. En este momento se crearon las condecoraciones.

Séptima Conferencia (1982)

En mayo de 1982, a tres meses de que Belisario Betancur planteara por primera vez la solución negociada al conflicto, en el Sumapaz las Farc desarrollaron su Séptima Conferencia, que decidió la cordillera Oriental como el centro de su despliegue estratégico.

El Secretariado pasó a ser de cinco miembros: “Manuel Marulanda”, “Jacobo Arenas”, “Alfonso Cano”, “Raúl Reyes” y “Jaime Guaracas”. La ofensiva se incrementó con inteligencia especializada, unidades tácticas de combate y núcleos de solidaridad en los centros urbanos.

Las conclusiones de la Séptima Conferencia tuvieron cuatro plenos ampliados del Estado Mayor Central y cinco cumbres para crear la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar con otras guerrillas. En una de esas reuniones se creó la Unión Patriótica para intervenir políticamente.

Octava Conferencia (1993)

Después de 11 años, con la guerra encendida y el paramilitarismo desatado, en el Guaviare las Farc realizaron su Octava Conferencia. Muchos hechos graves habían sucedido, la paz no cuajó ni en los tiempos de Betancur ni en los de Virgilio Barco, y las Farc ya llegaban a 60 frentes. Ante el exterminio de la UP, se había dispuesto crear un partido político clandestino y se abogaba por la realización de diálogos regionales.

En marzo de 1993 se elevó a siete el número de miembros del Secretariado. “Manuel Marulanda”, “Alfonso Cano”, “Raúl Reyes”, “Iván Márquez”, “Timochenko”, “Efraín Guzmán” y el “Mono Jojoy”. Se crearon siete bloques: el Oriental -para cercar a Bogotá-, el Sur, el Magdalena Medio, el José María Córdova, el Occidental, el Caribe y el Central. Se planteó la plataforma para un gobierno de reconstrucción y reconciliación nacional, se organizaron actividades financieras en el exterior y se incrementaron las inversiones para la adquisición de armas. Tres plenos del Estado Mayor Central trasegaron desde los tiempos de Ernesto Samper hasta los comienzos de la era Uribe, pasando por el proceso de paz con Pastrana. El canje y los prisioneros de guerra fueron las estrategias elegidas.

La Novena Conferencia (2007)

La guerra fue total. A partir de 1996, el paramilitarismo se regó por el país. Desde 2002, la política de Seguridad Democrática de Álvaro Uribe y el apoyo militar de los Estados Unidos frenaron el avance de las Farc. Solo en 2007, y sin reunirse personalmente, pudieron realizar su Novena Conferencsia. Su principal propósito se centró en resistir la ofensiva militar.

Ya existía el Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia y el objetivo fue buscar unidad con el Eln, establecer relaciones con dirigentes políticos, sociales y un intenso trabajo internacional.

En este momento se profundizó el trabajo de las milicias y los comandos urbanos, así como también se impulsó la compra de armamento de alto poder para contrarrestar los bombardeos y acciones de guerra. En los siguientes años, las Farc sufrieron los más duros golpes de su historia y cambió su cúpula guerrillera.

Génesis de las Farc

El día que mataron a Jorge Eliécer Gaitán, en abril de 1948, Pedro Antonio Marín vivía en Ceilán (Valle del Cauca) y la violencia partidista lo obligó a huir. Con sus primos Loaiza creó un grupo armado para defenderse en el sur del Tolima. En 1950 ya era un ejército revolucionario.

Con la influencia del líder comunista Isauro Yosa, se estableció un cuartel general en la región del Davis, al sur del Tolima. Pero en 1952 empezaron las peleas entre los llamados liberales limpios y comunes. Cuando el general Rojas Pinilla se tomó el poder e ilegalizó el comunismo, arreció la guerra.

El Davis fue evacuado y la mayoría se refugió en Villarrica (Tolima), donde tuvo lugar un bombardeo de la aviación entre 1955 y 1956. Los guerrilleros huyeron hacia El Duda (Meta), Marquetalia (Tolima) o Riochiquito (Cauca), donde la guerra los volvió a alcanzar en 1964, génesis de las Farc.

La evolución del Secretariado de las Farc

Primero fue “Manuel Marulanda”, el único comandante. En 1974 se creó el Secretariado y se sumaron “Jacobo Arenas” y “Luis Ángel”. Luego, en 1982, se amplió a cinco el número de los integrantes de este organismo: “Manuel Marulanda”, “Jacobo Arenas”, “Alfonso Cano”, “Raúl Reyes” y “Jaime Guaracas”. En 1990 murió “Arenas” y en 1993 Guaracas salió y quedó con siete miembros. Entraron “Timochenko”, “Efraín Guzmán”, “Iván Márquez” y el “Mono Jojoy”. En 2008 murió “Raúl Reyes” y lo reemplazó “Joaquín Gómez”. “Iván Ríos”, quien había reemplazado a Guzmán, también murió y fue reemplazado por “Mauricio Jaramillo”. A “Manuel Marulanda” lo reemplazó “Pastor Alape”; al “Mono Jojoy”, “Pablo Catatumbo”, y a “Alfonso Cano”, “Carlos Antonio Lozada”.

Los procesos de paz

En 1982, casi dos décadas después de su nacimiento, por primera vez las Farc fueron reconocidas como un interlocutor político en un proceso de paz. Fueron los tiempos de Belisario Betancur, y en marzo de 1984 se alcanzó a firmar un acuerdo de cese el fuego. Un año después surgió la Unión Patriótica para que participara en elecciones.

La tregua se mantuvo hasta 1987, ya en tiempos de Virgilio Barco, pero nunca tuvo una adecuada verificación. En la era de César Gaviria, entre 1991 y 1992, hubo una nueva mesa de diálogos con rondas de negociación en Venezuela y México. Pero la paz no llegó. Con Samper predominó la guerra en su máximo nivel.

En la era Pastrana hubo casi cuatro años de negociación en zona desmilitarizada, pero tampoco se consiguió el fin del conflicto. En los tiempos de Uribe prevaleció la guerra y se produjeron algunos acuerdos para liberar a secuestrados. Desde 2012, en el gobierno Santos, se viene desarrollando un proceso de paz que parece sellará la paz.

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