Circunscripción especial de paz número 15

En la cuna de las Farc

Cuatro municipios del sur del Tolima: Chaparral, Rioblanco, Ataco (en su zona rural) y Planadas, la conforman. Una región convulsionada e histórica, pues allí comenzó a forjarse la lucha guerrillera.

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El cañón de Las Hermosas fue el camino natural que, desde sus inicios, las Farc recorrió. /Mauricio Alvarado.

Históricamente, el sur del Tolima ha sido escenario del conflicto. Se trata de una región con un alto valor simbólico para las Farc, pues fue allí donde se dieron varios procesos históricos que terminaron en su surgimiento, inicialmente con la creación de las guerrillas liberales y comunistas en los años 50, que dejaron las armas en la amnistía de Rojas Pinilla en 1953, pero volvieron a activarse tras el asesinato de Jacobo Prías Alape, Charro Negro, en 1960. Cuatro años después, Pedro Antonio Marín, más conocido como Manuel Marulanda Vélez o Tirofijo, se concentró en Marquetalia, un pequeño territorio del corregimiento de Gaitania, municipio de Planadas, que se volvió referente de las llamadas “repúblicas independientes”.

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El Ejército apoyó entonces la creación de grupos de autodefensa para enfrentar a los guerrilleros. En junio de 1964, la Fuerza Pública incursionó en la zona, avanzando hacia Riochiquito (Cauca), El Pato (Caquetá), Guayabero (Meta) y Sumapaz (Cundinamarca), con el fin de eliminar la insurgencia. Un informe del portal Verdad Abierta revela que en los años 90, guerrilla y paramilitares comenzarían a disputarse la región, dándose la llegada de las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio, al mando de Ramón Isaza, y del bloque Centauros, comandado por Miguel Arroyave, conformándose el bloque Tolima de las Auc, a cargo de Diego José Martínez Goyeneche, alias Daniel, un teniente retirado del Ejército que tenía la misión de acabar con los frentes 21 y 25 y la columna móvil Héroes de Marquetalia de las Farc.

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“A todo ello se sumó que durante más de cuatro décadas el Estado no se manifestó en la región más allá del pie de fuerza utilizado en las operaciones militares, con lo cual, tanto guerrillas como paramilitares se convirtieron en el Estado impartiendo ley a su manera”, señala Verdad Abierta. En 2001, los habitantes de las zonas cercanas a Gaitania sólo podían ir hasta Las Señoritas (corregimiento en la vía hacia Ibagué), pues los paramilitares, después de verificar su procedencia, los desaparecían. En el corregimiento de Puerto Saldaña, municipio de Rioblanco, ocurrió un fenómeno similar: quienes provenían de las zonas altas donde se ubicaban los refugios de la guerrilla (como en el sector de La Herrera) acababan en manos del Cirujano, un paramilitar cuyo apodo proviene de las técnicas bárbaras que empleaba con sus víctimas.

Son cuatro los municipios de la región que conforman la circunscripción especial de paz número 16: Chaparral, Rioblanco, Ataco (en su zona rural) y Planadas, este último, además, albergue de una de las zonas veredales transitorias en la que se encuentran concentradas las Farc para su proceso de desmovilización. Con un censo poblacional de 124.406 ciudadanos, un potencial electoral de 88.753 y serias dificultades en el acceso a los puestos de votación (55 en total para 213 mesas), se trata, sin duda, de un territorio clave para la consolidación del posconflicto.

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Más aún cuando una mirada al comportamiento en las urnas de sus habitantes, de acuerdo con los análisis hechos por la Misión de Observación Electoral (MOE), muestra que en las elección presidencial de 2014, tanto en primera como en segunda vuelta, ganó Óscar Iván Zuluaga, el candidato del opositor Centro Democrático. Y en el plebiscito de octubre de 2016, con que se buscó refrendar el Acuerdo de Paz con las Farc, se impuso el No.

En los comicios para la Cámara de Representantes, el Partido Liberal fue mayoría en Planadas, Rioblanco y Chaparral, mientras que el de la U ganó en Ataco. En cuanto al poder local, una coalición entre Opción Ciudadana y la U se quedó con la Alcaldía de Planadas, los liberales se impusieron en Chaparral, la Alianza Social Independiente en Ataco y en Rioblanco ganó Opción Ciudadana. Eso sí, a excepción de las elecciones a alcaldías y concejos, donde se llegó a niveles superiores al 58 %, la participación ciudadana en las urnas fue precaria en todas las citas democráticas y, por ejemplo, en el plebiscito la abstención llegó al 68 %.

El estudio de la MOE revela presencia de las Farc en los cuatro municipios de la circunscripción y un nivel medio en cuanto a densidad de cultivos ilícitos. Sin embargo, pese a ser una zona históricamente convulsionada, entre enero de 2016 y el 20 de abril de este año se registraron siete hechos de violencia política, que han tenido que ver con amenazas, en concreto, a dos alcaldes electos, a dos concejales y a tres líderes sociales. Una cifra mínima en comparación con otras regiones.

(Vea el especial de circunscripciones especiales de paz)