Habla Luis Emil Sanabria, de Redepaz

A movilizarse por la paz

Organizaciones sociales del país invitan a los ciudadanos a viajar desde sus ciudades hacia Villavicencio para salir al encuentro del papa Francisco, el próximo 8 de septiembre. La jornada pedirá el cese del fuego con el Eln y la implementación del Acuerdo con las Farc.

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Luis Emil Sanabria, director de Redepaz.
Óscar Pérez - El Espectador

En el marco de la Semana por la Paz, se espera que cerca de 10.000 personas de organizaciones sociales y religiosas de Colombia se unan a la iniciativa Millones de PaZos por la Paz, para darle la bienvenida al sumo pontífice en su recorrido por la capital del Meta.

La jornada comenzará el 6 de septiembre, con caravanas vehiculares desde el centro y el oriente del país hacia Villavicencio. Al día siguiente acompañarán la santa misa del papa Francisco y realizarán actos simbólicos para exigir el cese del fuego entre el Eln y el Gobierno y la urgente implementación del Acuerdo de Paz con las Farc. (Vea: "La visita del papa es un mensaje de esperanza: Monseñor Héctor Fabio Henao")

Así lo manifestó Luis Emil Sanabria, director de la Red Nacional de Iniciativas Ciudadanas por la Paz y Contra la Guerra (Redepaz), una de las organizaciones que están impulsando esta actividad bajo el lema “Muchos pasos por la paz y la reconciliación”.

¿Cómo nace Millones de PaZos por la Paz?

Nace de algunas organizaciones sociales, de derechos humanos y la Iglesia católica, viendo la posibilidad que existe frente a la visita del papa para mostrarle que la sociedad colombiana tiene muchas cosas que decir, que está rodeando la paz y la reconciliación, y que ven además la posibilidad de que él sea receptor de esas ideas, que provienen fundamentalmente de los sectores campesinos, los que han estado más excluidos de la sociedad o que han padecido con mayor fuerza el conflicto armado.

¿Qué sectores específicamente participarán en esta iniciativa?

Hay una serie de organizaciones que tienen peso específico en la movilización y en ese esfuerzo para que los mensajes le lleguen realmente al papa. Estamos intentando que eso culmine, por ejemplo, en una reunión entre el sumo pontífice y los movimientos sociales de Colombia. Hemos elaborado una carta diciéndole que ojalá les regalara unos diez o quince minutos a los movimientos sociales para intercambiar ideas, propuestas y análisis y que sea una manera en la que el papa también siga comprometido con la construcción de la paz.

Estamos contando con la participación de organizaciones como la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), el Congreso de los Pueblos, la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode), la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos de Colombia (Anuc), la Mesa Ecuménica por la Paz, la Mesa Social por la Paz y la Minga, entre otros.

¿Qué solicitudes le hacen al papa en esta carta?

Si podemos conversar con el papa, le hablaremos del tema laboral, de la reforma agraria, de la pobreza, de todos esos temas que afligen mucho a la sociedad. Si no se da, iremos al evento con pancartas, con mensajes grandes para que el papa los vea y para que sienta que la sociedad respalda su papel en Colombia como mediador.

La Semana por la Paz cumple 30 años. ¿Cuál ha sido su trascendencia en nuestro país?

Colombia es uno de los países del mundo con mayor cantidad de organizaciones que trabajan por la paz, es decir, el país con el conflicto armado interno más largo del mundo, pero con mayor cantidad de organizaciones en los territorios que trabajan por la paz. Eso es paradójico. Semana por la Paz es la fecha en que hay más manifestaciones a favor de la paz. Es increíble. Hemos registrado entre 1.800 y 2.000 movilizaciones en el marco de la celebración. Yo creo que todo ese esfuerzo ha dejado una cosa que ya nadie puede echar para atrás y es que la paz es un derecho y un deber. Y creo que nadie se opone hoy a eso, a pesar de los que dijeron No en el plebiscito. Realmente es un sentimiento muy importante en Colombia y eso se logró en gran parte por estos 30 años de seguir insistiendo en que la paz es el camino y la verdad.

¿Qué ha cambiado en la organización de la Semana por la Paz en estos 30 años y ahora que se ha firmado un acuerdo con las Farc?

Los énfasis han cambiado. Cuando surgió la Semana por la Paz fue a partir de expresiones ciudadanas por varios hechos violentos y crudos, como la toma del Palacio de Justicia. Eso no cambió en la medida en que la gente sigue reaccionando en oposición a esos hechos violentos, pero desde 1991, principalmente, el sentimiento se fue llenando de contenido: no solamente era el sentimiento por la paz, sino que empezamos a hablar de la paz integral, con justicia social y con equidad. Es decir, que la paz no era una cosa simplemente del momento sino que había que construir con las futuras generaciones ese compromiso.

Semana por la Paz fue con el tiempo el espacio en donde se posicionó la necesidad de la verdad como el camino para construir reconciliación. Luego, con los diálogos con las Farc, nuevamente insistimos en la paz y el perdón, siempre pensando a largo plazo, siempre pensando que son transformaciones culturales, económicas, democráticas. Este país tiene que aprovechar esta oportunidad de cambiar muchas cosas que tiene represadas.