En VI Congreso de Pedagogía e Infancia

Un plan para reintegrar a los niños soldados

Nira Kaplansky, experta en tratar estrés postraumático, ha trabajado con niños afectados por el conflicto palestino-israelí. Creó un modelo para tratar los traumas de los niños soldados en Colombia, que se expondrá hoy. 

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Nira Kaplansky es Magíster en Arte- Terapia de la Universidad de Sury, Londres y licenciada en Trabajo Social de la Universidad Hebrea de Jerusalén.
Daniel Rugeles - Editorial Magisterio

Nira Kaplansky es directora del Centro Clínico Mikud y miembro del equipo investigador del hospital de Hadassa en Israel. Ha liderado proyectos comunitarios para la niños en los municipios de Sderot, Shaar ha Negev y Eshkol, afectados por el conflicto palestino-israelí. En total, ha tratado a más de 1.300 niños que han vivido la guerra de diferentes formas y encontró una fórmula para tratar el estrés postraumático que sufren niños soldados. Para hablar de estas experiencias, participará en el VI Congreso de Pedagogía e Infancia que se efectuará  hoy en la Escuela de Posgrados de la Policía, organizado por la Universidad de la Sabana.

Kaplansky ayudó a crear un modelo de intervención que le puede servir al país para tratar el estrés postraumático de los niños excombatientes de manera efectiva. Lo llamó Reptil: Regreso progresivo a sus familias, Terapia por trauma, Incentivos a vivir la infancia y Apoyo para literarse.

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Colombia 2020 la entrevistó sobre la importancia de diagnosticar y tratar el trauma para que no avance hasta convertirse en patrones autodestructivos como el alcoholismo o la drogodependencia.

¿Cómo diagnosticar el estrés postraumático en un niño?
La mayoría de los traumas para un niño provocan el mismo proceso en el cerebro. Desde ver un robo en la calle hasta experimentar un bombardeo, todas estas experiencias generan una serie de síntomas en los niños. Hoy en día sabemos cuáles pueden ser las secuelas, cómo tratarlos y hasta estrategias para prevenir el estrés.

¿Cómo es el estrés postraumático en el caso de niños excombatientes?
Muchos han sido secuestrados y obligados a traumatizar a otros, a matar o recrear conductas violentas en contra de su voluntad para sobrevivir. Esa es la escala de trauma más alta que hay. Es el peor daño posible a la mente de un niño.

¿Cuáles son los síntomas que eso desencadena?
Hay síntomas clásicos de postrauma: recuerdos y memorias terribles que producen una reacción de ansiedad, tristeza y hasta ahogo fisiológico. Las llamamos imágenes intrusivas.
También están los flashbacks. Esos suceden cuando la imagen intrusiva es tan fuerte que los niños sienten como si lo estuvieran viviendo otra vez y reaccionan como lo hicieron en ese momento. Basta con un pequeño estímulo externo para activar la reacción. Hay muchos niños que se ocultan cuando escuchan algún ruido.

Eso les pasa a muchos colombianos cuando escuchan el ruido de aviones…
Exacto. Puede ser el ruido de un avión que se asocia con un bombardeo o con el simple sonido de una puerta cerrándose. Algunas personas reaccionan con un sobresalto. La reacción no es exagerada. Es un flashback.
Hay otro síntoma: no querer ver nunca más aquello que me hizo daño. Ejemplo: si el que me obligó a ejercer la violencia o me violentó fue un hombre, puede que no me quiera acercar a hombres nunca más. También pasa con lugares u objetos como las armas.

¿Y no podría pasar lo contrario? ¿Que de tanto estar en contacto con armas, por ejemplo, la persona no se sienta segura sin ellas?
Eso sería un flashback, y uno bien fuerte. Si estoy en un parque y no hay peligro para ninguna de las otras 2.000 personas que están allí, pero yo estoy segura de que me podrían matar, es porque estoy viviendo con continuas memorias de la guerra.

Aparte de los síntomas clásicos del postrauma, ¿hay secuelas que viven los niños soldados exclusivamente?
Sí. Muchas veces tienen la sensación de que el mundo ya no es un lugar seguro. Como los adultos, quienes supuestamente debían protegerlos, les hicieron daño, cultivan una rebelión hacia la autoridad. Pueden sentir depresión y disfuncionalidad, la sensación de que no pertenecen a ningún lado. Eso se ve reflejado en la inconstancia económica, deficiencias para relacionarse románticamente y falta de regulación emocional. Es difícil sacar a los niños de las guerrillas, pero más difícil aún es sacar las guerrillas de los niños, de su psiquis.

¿Esos síntomas suceden en algún orden que demuestre progreso en el proceso de postrauma?
Eso depende de la persona, la edad a la que ingresó al grupo armado, su trabajo dentro del grupo, etc. La única manera de saberlo es diagnosticarlo caso por caso. A eso se refiere la T del modelo Reptil. 

Entonces diagnosticarlo rápido es vital.
Sobre todo para que el trauma no avance hasta convertirse en patrones de autodestrucción como el alcoholismo, la drogodependencia.

¿Qué elementos debe tener un tratamiento psicológico eficaz para los niños soldados?
Deben tener terapeutas especializados en postrauma y profesores capacitados que apoyen todo el proceso. Si el Gobierno les provee ropa, vivienda y estudios, pero no crea un buen plan de tratamiento postraumático, es como si no hiciera nada.

Muchos niños de procesos anteriores de reintegración dicen que al llegar al colegio se sienten excluidos y solos. ¿Cómo lograr que el proceso de literacía, como lo llama el modelo Reptil, sea eficaz? 

Los niños no deberían entrar directamente a las escuelas. Durante un año deberían tener un espacio para adelantarse en lo académico y convivir solo con sus amigos excombatientes. Al fin y al cabo fueron quienes los apoyaron dentro del grupo armado y los únicos que los pueden comprender realmente. Cuando ya estén listos para entrar a la escuela, el proceso debe ser gradual. Debe haber lugar para la distancia. Si este proceso no se hace bien, se pueden fijar dinámicas de exclusión y conflicto dentro de la escuela y eso es difícil de romper después.

¿Cómo involucrar a las familias en el proceso para promover un regreso progresivo?
Los niños deben tener una garantía del Gobierno para no depender de sus familias y así protegerlos de los posibles conflictos familiares. Se les debe proveer una casa donde vivir y las familias pueden visitarlos y luego el niño decida si quiere volver con su familia o no. Hay que tener en cuenta que vienen de otra cultura y lo que están viviendo es casi una inmigración, por eso es tan delicado.

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