Un corto sobre los falsos positivos

Edisson Castellanos vivió de cerca las ejecuciones extrajudiciales en el Meta. Se decidió a escribir y rodar un cortometraje sobre esta problemática. 

Soy Edisson Castellanos y tengo 28 años. Hice el Positivo porque el tema de los falsos positivos me afectó muy de cerca porque vivo en el departamento del Meta. Algunos amigos que trabajaban en la parte rural me contaban historias sobre esos muchachos que se llevaba el Ejército para hacerlos pasar como bajas en combate. Sin embargo, tratar ese tema hace algunos años muy difícil, pero luego dejó de ser tan peligroso y me animé a contar esa realidad por medio de la ficción.

Fue entonces cuando empecé a escribirlo y gracias a mi escuela de actuación, acá en Villavicencio, que se llama El Telón pude empezar a rodarlo. Varios de los actores son de mi escuela, otros son naturales. La niña pequeña es mi hija y el abuelo es su abuelo en la vida real. Nos tocó buscar un familiar de ella para que el trabajo con la pequeña fuera posible.

En total nos gastamos un millón de pesos y el resto se hizo gracias a favores de la gente. Por ejemplo, la finca en la que grabamos el corto nos la prestó una señora a la que le comentamos la idea de grabar y accedió sin cobrarnos nada. El papá de uno de los actores nos ayudaba a transportarnos. El equipo de trabajo fue de 40 personas.

Mi sueño es hacer un largometraje y en eso estoy. Hasta ahora lo estoy escribiendo, lo que puedo contar es que se trata del cuidado al medio ambiente y al agua. Pone de presente cómo algunas veces el desperdicio de agua empieza en las zonas rurales del mundo.