Lo dice Chris Ince

“Queremos reintegrar a los excombatientes”: director de Halo Trust

Halo Trust, la primera organización que empezó a trabajar en desminado humanitario en Colombia, inició una capacitación en el sur del Meta en que estarán víctimas y exguerrilleros de las Farc y el Eln.

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Halo Trust, presidido por Chris Ince, recibe apoyo económico de la Comunidad Europea, Japón y de los países norteamericanos. / Cristian Garavito Leyenda.
/ Cristian Garavito.

Fue Juan Manuel Santos en 2009, mientras fungía como ministro de Defensa, quien invitó a Halo Trust a operar en Colombia. Pero solo fue en 2013, cuando superó un proceso de acreditación, que la más grande y antigua organización de desminado humanitario en el mundo empezó a funcionar en el país. La organización británica, que ha encontrado y destruido más de 260 minas antipersonal y ha despejado más de 260.000 metros cuadrados desde su llegada al país, ha hecho presencia en zonas donde las minas han hecho más mella en la población, como Antioquia y Meta.

En este último departamento, más precisamente en San Juan de Arama, durante los próximos dos meses un grupo de 40 personas, 20 de la comunidad y 20 excombatientes de las Farc y el Eln en proceso de reintegración, estarán capacitándose para desentrañar la guerra de los territorios.

 El Espectador habló con el director del programa de The Halo Trust en Colombia, Chris Ince, quien asegura que esta experiencia de desminado humanitario en el sur del Meta es totalmente distinta a todas las que han realizado en los 19 países en donde la organización europea hace presencia.

¿Cómo nace este programa para trabajar con población excombatiente y con víctimas del conflicto?

Desde que Halo Trust opera en Colombia, le propusimos a la Agencia Colombiana para la Reintegración realizar un proyecto piloto para poder contratar personas que empuñaron los fusiles en el conflicto armado colombiano. En 2014 contratamos una decena de excombatientes para poder ver cómo se desenvolvía la iniciativa. Esta labor ya la habíamos hecho en otros países. Desde ese entonces hemos hecho otras cinco capacitaciones, en las que cada vez hemos venido incluyendo a más excombatientes, puesto que para participar en estas capacitaciones se necesita un perfil mínimo.

Ustedes aseguran que estas acciones en San Juan de Arama son diferentes de las que han adelantado en otros países, ¿por qué? 

Es un proyecto piloto y estamos mirando si en un posible posconflicto puede funcionar, pues se está capacitando a personas recién salidas de los grupos armados, por ejemplo de las Farc, y ver si tienen la capacidad de trabajar de la mano de las comunidades. Queremos saber si este plan, además de ayudar a limpiar los campos de minas antipersonal, puede servir como un modelo de reinserción en la sociedad. El proceso de reintegración de un excombatiente puede durar hasta seis años y medio. Con este modelo se busca una reintegración temprana para las personas que lo aprueben; podría acortar el tiempo, para que la reintegración dure de dos a tres años.

Usted hablaba de un perfil mínimo para trabajar en el desminado humanitario. ¿De qué consta?

Realmente no es una cuestión muy complicada. Todas las personas que se capacitan con nosotros, sean excombatientes o miembros de las comunidades, tienen que pasar unas pruebas físicas para saber si tienen las condiciones de trabajar en el terreno; unas pruebas médicas; un estudio de seguridad que hace la Acción Integral contra Minas Antipersonal, en el que a grandes rasgos se revisa que la persona que se postula para desminar no tenga antecedentes vigentes. Hay que aclarar que desde que los excombatientes ingresan en los registros de la ACR, quedan limpios de sus acciones ilegales. Para esta labor no se necesita un perfil académico alto.

¿Por qué se escogió trabajar en San Juan de Arama?

Cuando llegamos al país intervinimos en la zona más impactada por las minas antipersonal, que es el suroriente de Antioquia. En el último año, y después de unos estudios en los que analizamos espacios donde podríamos maximizar nuestro impacto desde la Halo, nos hemos dado cuenta de que hay otras zonas del país que han sufrido más con las minas antipersonal. Por ejemplo, y donde ya estamos adelantando acciones, en el norte del Cauca y el sur del Tolima. En esta ocasión escogimos el sur del Meta porque necesitamos ampliar nuestra planta de desminadores en los territorios y esta es una zona prioritaria para despejar de estos artefactos.

Las víctimas que trabajan en desminado humanitario, aparte de las minas antipersonal, ¿qué otros hechos victimizantes han sufrido?

Algunas de las víctimas han sido desplazadas de manera forzada. Ellos ingresan a estas capacitaciones con el anhelo de volver a sus territorios. En zona rural de El Carmen de Viboral, por ejemplo, limpiamos un territorio y las familias pudieron volver a la región. Que cerca de 25 familias hayan retornado y tengan la oportunidad de desarrollar sus vidas sin problema, es un bonito ejemplo del impacto social que genera el desminado en los territorios.

¿Cómo fue la recepción de la comunidad de San Juan de Arama con Halo Trust?

No hemos tenido contratiempos con las comunidades. Contar con una política de contratar civiles de las zonas impactadas por minas permite que estas personas tengan ingresos. Asimismo, nosotros les pagamos la salud y les suministramos alimento. Hay que tener en cuenta que en estas regiones existen altos índices de desempleo y pobreza. 

¿Qué otros eventos paralelos se harán durante estos dos meses de capacitación en desminado?

Algunas de las personas que hacen parte de las capacitaciones son analfabetas. Por ende, durante estos dos meses hay cursos voluntarios de lectura y escritura. En las zonas rurales del país los niveles de analfabetismo también se ven con regularidad. Los domingos, los días de descanso, realizamos eventos con las comunidades, por ejemplo mejorando un tramo de la carretera del municipio. La ACR también hace acompañamiento durante las capacitaciones con dos reintegradores, por si ocurre alguna situación relacionada con la convivencia. Además de generar desminadores, realmente queremos dar la oportunidad de reintegrar a los excombatientes también.