Nuestro compromiso es garantizar mil empleos para reinsertados: Alcalde de Cali

Norman Maurice Armitage, ad portas de la desmovilización de las Farc, cuenta cómo se prepara su administración para recibir a los reintegrados de la insurgencia. Creará una secretaria de paz y convivencia.

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Armitage Cadavid nació en Santiago de Cali, es descendiente de ingleses por parte de padre.
Oscar Hemberth

Por salir en defensa del proceso de paz entre el Gobierno y las Farc, el alcalde de Cali, Norman Maurice Armitage, entró en una fuerte polémica días después de haberse posesionado como mandatario de la ciudad. En un evento público señaló: “Nosotros también tenemos que pedirles perdón a los guerrilleros por haberlos conducido a que estén 60 años dando bala, porque tenemos una sociedad injusta, que no ha creado las oportunidades y condiciones para que tengamos un país más justo”.

Armitage Cadavid nació en Santiago de Cali, es descendiente de ingleses por parte de padre y se considera ateo. Cursó estudios en economía en la Universidad del Valle y, derecho, en la San Buenaventura, sin concluir ninguna de las dos carreras.

Después de emprender y fracasar con muchos proyectos, tuvo la oportunidad de trabajar como empleado en la Siderúrgica del Pacífico (SIDELPA). Allí aprendió el negocio siderúrgico. Luego conoció a un primo de Augusto López, con quien se asoció para comprar una fundición que estaba en quiebra. Durante tres décadas fue el presidente de un negocio que se convirtió en la Siderúrgica de Occidente (SIDOC).

El mandatario ha sido víctima del secuestro en dos oportunidades: la primera en el año 2002 cuando se lo llevó el frente 57 de las Farc y lo retuvo durante casi dos meses. La segunda ocurrió en el año 2008, cuando bandas criminales se lo llevaron de su finca ubicada en el municipio de Jamundí.

Por su historia, fue escogido para ir a La Habana, Cuba en uno de los últimos grupos de víctimas que viajó a la isla junto a líderes políticos, sindicales, académicos y periodistas, a hablar con los negociadores de las Farc y el gobierno. 

 

¿Cree que los empresarios que patrocinaron el conflicto deben asistir a los tribunales de paz?

Debemos decir con absoluta claridad: aquellos empresarios que por fuerza de la coacción, la extorsión y el chantaje contribuyeron con la financiación al conflicto armado en Colombia, deben ser castigados por la justicia. 

¿Qué hacer para que el país no se polarice más de cara al plebiscito?

Estoy de acuerdo con la terminación de un conflicto con unas personas que llevan 50 años matándose. Eso me parece fabuloso. Todos tenemos el compromiso de trabajar en pro de este país, desde el presidente de Colombia, hasta el más pequeñito.

¿Cómo se prepara Cali para recibir el posconflicto?

Ya estamos trabajando en eso, en poder generar oportunidades, fuera de tener los programas de emprendimiento. En los últimos 90 días vinculamos  a más de 400 personas víctimas del conflicto, quienes estarán recibiendo un salario promedio de $1.500.000. Queremos darles trabajo decente.

¿Y en qué los ha empleado?

Como reguladores del sistema masivo de transporte (MIO), en cada una de las 52 estaciones para que estos muchachos garanticen una cultura ciudadana, mantengan las estaciones protegidas, aseadas, prestándoles a los usuarios un buen servicio

¿Qué derechos y beneficios tendrían los excombatientes de las Farc en Cali?

Es tanto nuestro compromiso con la paz que estamos reformando administrativamente algunas secretarias, entre esas, la asesora de paz que pasara a convertirse en la Secretaria de Convivencia, Derechos Humanos y Paz. Esta secretaria estará dedicada solamente al potsacuerdo. Eso lo venimos haciendo desde el primero de enero de 2016.

Según la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR), Santiago de Cali tiene 1.492 personas desmovilizadas que ingresaron al proceso de reintegración. Están distribuidas así: 58% antiguos excombatientes de las Farc; 23% de las AUC y 19% de ELN. 

Allí tuvimos un vacio en el último empalme que hicimos, de cien personas, doce eran reinsertados y los demás víctimas. En Cali, los reinsertados no pasan de diez mil, estas cifras no son exactas pero las víctimas no superan las 187 mil. Desde el punto de vista personal, estamos trabajando con los reinsertados. Lo digo no solo como Alcalde, si no como ciudadano que tiene vinculados a varios excombatientes en algunas empresas.

¿Qué hacer para que los reinsertados tengan éxito en sus proyectos?

Tengo contacto permanente con las empresas donde hay reinsertados de las AUC y de las Farc. Estamos pendientes para que no se quiebren. Además, combatimos a los que cogen otro camino. Junto a la fiscalía y la policía, estamos trabajando en eso.

Otro proyecto para esta coyuntura es el centro de Memoria Histórica para el suroccidente colombiano. ¿Cómo va eso?

Al que no conoce su historia es importante recordársela, en especial a las nuevas generaciones. Que miren de dónde venimos, que sepan qué nos ha pasado y los errores que cometimos. El 15 de septiembre firmamos la escritura del edificio Coltabaco. El museo de memoria histórica quedará en el centro de Cali, sitio turístico y centro cultural.

¿Cuáles son las alianzas que tiene su gobierno con el sector empresarial para la financiación del posconflicto?

El compromiso que deben todos los empresarios es ayudar. Sin embargo, quienes estamos haciendo ese esfuerzo es el municipio. Yo he dicho que nuestro compromiso es poderle garantizar a los reinsertados mil empleos. Tenemos una estrategia con la macro rueda de negocios para que todos estos nuevos reinsertados tengan más empleos en todas estas empresas.

¿Por qué cree que es importante la reconciliación entre los excombatientes y la población civil?

A mis 71 años sigo sin entender cómo puede ser posible que un país que ha vivido 50 años de violencia se siga preguntando si aceptamos la terminación del conflicto. Creo que hemos logrado un avance que como nunca antes. El mundo mira la gesta como la cosa más importante que hayamos logrado, pero nosotros estamos en dudas y hemos politizado el acuerdo.