“Los Defensores serán fundamentales en el posconflicto”: Manuel Salamanca

El director del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Javeriana explica la importancia de reconocer el trabajo de los activistas sociales, especialmente en el contexto que vive Colombia en la actualidad. Dice que uno de los retos a futuro será la seguridad de los líderes.

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Manuel Salamanca es director del director del Instituto de Derechos Humanos y Construcción de Paz Alfredo Vázquez Carrizosa de la Universidad Javeriana.
Cortesía

Aún en el marco de un acuerdo de paz entre Colombia y las Farc, la situación de seguridad de los defensores de derechos humanos en Colombia sigue siendo precaria. De acuerdo con las estadísticas del Programa Somos Defensores (PSD), en el primer trimestre de 2016, 19 líderes de distintas regiones del país fueron asesinados, cifra similar a la que se registró en el mismo periodo de 2015. Al cierre de 2015 se registran 63 líderes asesinatos, 13% más que en 2014.

Al ver estas cifras el PSD ha llegado a preguntarse si las muertes de los líderes ya no están directamente ligadas con el conflicto armado, ya que después de que las Farc decretó el cese unilateral,en diciembre pasado, y tras el anuncio de las dos partes de cesar las confrontaciones, los panfletos y las agresiones físicas y psicológicas siguen afectando el ejercicio de ser defensor.

En medio de este panorama, la ONG sueca Diakonia y la Universidad Javeriana entregan, en el marco de la Semana por la Paz, la quinta versión del Premio Nacional a la Defensa de los Derechos Humanos en Colombia. El evento busca mostrar el valiente trabajo de cientos de activistas sociales por todo el país. Los 16 finalistas llegan a Bogotá desde diferentes regiones del país como Guajira, sur de Bolívar, Catatumbo, Bajo Cauca, Nororiente Antioqueño, Magdalena Medio, Cauca, Arauca, Meta, Santander, Chocó y Cundinamarca; al evento que se realizará el viernes 9 de septiembre a las 8:30 am en el auditorio Félix Restrepo, en la U. Javeriana sede Bogotá.

Antes de entregar el premio se harán cuatro conversatorios sobre paz, posconflicto y derechos humanos en los que podrá participar toda la comunidad académica e interesados en el tema. Los conversatorios serán simultáneos el jueves 8 de septiembre entre las 4 pm y las 6 pm en el auditorio Félix Restrepo.

Para ahondar en el trabajo de los defensores de derechos humanos en Colombia y sus retos de cara al posconflicto, Colombia2020 habló con Manuel Salamanca, director del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Javeriana. Él explica que se debe recordar larga tradición de defensores de derechos humanos que se han mantenido firmes aún en lo más recio del conflicto y abordar los desafíos que representa implementar los acuerdos de paz.  

¿Qué podemos esperar del Premio Nacional de Derechos Humanos 2016?

Hemos llegado a acuerdos con Diakonía para llegar a premios fantásticos. Como siempre, premiaremos a defensores de derechos humanos y organizaciones en diferentes territorios de Colombia. Adicional al premio, lanzaremos el Programa de Formación en Educación Continua para el Posconflicto. Todo esto enmarcado en la Semana por la Paz.

¿Qué importancia cobran los defensores de derechos humanos en el posacuerdo?

En Colombia hemos vivido casi 60 años de guerra pero no debemos olvidar que tenemos una tradición de defensores de derechos casi tan larga como el conflicto mismo. Además estamos en un momento muy importante porque de ahora en adelante todos los colombianos van a empezar a reclamar derechos que les corresponden y que fueron vulnerados por años. Por eso es tan importante reconocer su trabajo. Este tipo de premios posicionan el activismo y toda la opción de construcción de paz desde los líderes sociales de derechos humanos.

La Universidad Javeriana acoge el premio como una posibilidad de construir paz. Las preguntas enormes sobre el posconflicto nos van a llevar a vivir una conflictividad creciente y van a surgir nuevos cuestionamientos. En todo este proceso los activistas de derechos humanos serán fundamentales.

¿Cree que los defensores tienen garantías de seguridad?

Los índices de asesinatos en todo el país han bajado pero uno no puede desconocer que hay un renacer del paramilitarismo. Por eso los mecanismos de protección deben ser más efectivos. El país debe tomar el ejemplo de los actores armados que han optado por la paz y convertir la no violencia en una medida de protección para los líderes. Los ojos del mundo van a estar sobre nosotros en la implementación de los acuerdos. Es una oportunidad de oro para escribir una historia diferente.

¿Cuál cree que es uno de los mayores retos de los defensores de cara al posconflicto?

Administrar la paz. Y ese es un trabajo de todos los colombianos, no solo de los defensores. Tenemos muy claro que una cosa es firmar la paz y otra cosa es hacerla realidad en cada territorio. Otro reto de los defensores es hacerse mucho más visibles porque esa es una forma de protección.