"La población debe sentir que la paz es la mejor alternativa"

El ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, anunciará el lanzamiento del Instituto Colombo-Alemán para la Paz durante su último viaje antes de aspirar a la Presidencia de su país. En entrevista con Colombia2020, el alto funcionario habló de la situación política en Europa y reiteró que Alemania apoyará el posconflicto colombiano.

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Frank-Walter Steinmeier, ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, quien visitará la zona veredal de Mesetas (Meta).
Thomas Koehler

Frank-Walter Steinmeier podría ser el próximo presidente alemán. Pero antes de dejar su cargo como ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, quiso dedicar su última visita a Colombia. Y lo hará para lanzar el Instituto Colombo-Alemán para la Paz, Capaz, que busca acompañar, desde la docencia, la investigación y la consultoría, el proceso de paz en los territorios. El anuncio se hará mañana en el Museo Nacional, a partir de las cinco de la tarde.

¿Por qué le interesa a Alemania crear un instituto para la paz en Colombia?

Llevamos más de una década apoyando activamente la paz en Colombia, en 2015 también a través de mi delegado especial, Tom Koenigs. Estábamos ansiosos porque el Acuerdo de Paz prosperara, vivimos con Colombia las idas y venidas de las negociaciones. Ahora está al alcance una paz duradera. Por ello estamos convencidos de prestar un apoyo decidido a Colombia. Con el Instituto Colombo-Alemán para la Paz que inauguraré durante mi visita podremos abordar juntos los temas importantes para la implementación del acuerdo, cuando haya que superar el pasado sangriento y consolidar la paz, cuestiones de justicia transicional, gestión y prevención de conflictos. En este contexto es muy importante que no se construya un nuevo elefante blanco. El Instituto debe ofrecer beneficios muy concretos y servicios de consultoría.

¿Cuáles son los temas prioritarios en los que Alemania apoyaría el posconflicto?

Todos sabemos lo urgente que es estabilizar la situación en las zonas en conflicto y mejorar notablemente las condiciones de vida. Aunque parezca sencillo, la población debe sentir que la paz es la mejor alternativa. Por tal motivo, destinamos sumas millonarias al fondo fiduciario de las Naciones Unidas y de la Unión Europea, ayudamos a Colombia también a nivel bilateral con importantes recursos financieros y mediante proyectos estabilizamos regiones afectadas, llevamos a cabo medidas de ayuda humanitaria y retiramos minas. Además, en el texto del Acuerdo de Paz se solicita expresamente el apoyo de Alemania en temas decisivos de Víctimas y Jurisdicción Especial para la Paz. ¡Lo haremos con mucho gusto! Me satisface sobremanera que merezcamos la confianza de Colombia para esta tarea. Lo interpreto también como un gran reconocimiento a nuestro compromiso.

¿Cuáles son los elementos primordiales para construir una paz estable en Colombia?

En Alemania aprendimos que encarar la historia propia, incluso los capítulos más oscuros. Es difícil, aunque imprescindible y vale la pena, ya que es lo único que hace posible la reconciliación. En Alemania tenemos el mayor de los respetos, incluso admiración, por el valor y la pasión política con la que el presidente Santos junto con muchos otros han afrontado el proceso de paz en Colombia. Considero que no será posible un trabajo de memoria en torno a un conflicto sangriento de décadas de duración en una sociedad tan diversa como la de Colombia sin el esclarecimiento imparcial de la violencia y la injusticia. Por eso este criterio también se contempla en el Acuerdo de Paz con las Farc. Todos sabemos –y mejor que nadie la población de Colombia– que no ocurrirá de la noche a la mañana, sino que tras décadas de encarnizados enfrentamientos será un proceso largo y doloroso. Requerirá de mucha paciencia y de voluntad política. Seguro que en Colombia no necesitan de los sabios consejos venidos desde fuera. Estoy convencido de que ahora la sociedad colombiana acometerá la tarea con entusiasmo. Para ello no solo será imprescindible confiar en las instituciones del Estado, sino que se trata también de integrar a aquellas personas que hasta ahora no tuvieron acceso a oportunidades de educación y empleo.

Después del atentado en Berlín hay una presión para que el Gobierno revise su política de refugio. ¿Va a cambiar la política de puertas abiertas de la canciller Ángela Merkel?

La gran mayoría de la población ha acogido a los refugiados con gran hospitalidad y disposición a ayudar, eso me alegra y me llena de orgullo. Pero también somos realistas y vemos sin duda que la gran entrada de personas de otras áreas culturales y lingüísticas nos sitúa frente a enormes desafíos. No debemos tratar con disimulo las preocupaciones que tienen muchos alemanes en lo que a integración y convivencia se refiere, sino que tenemos que hacer algo al respecto. Debemos ofrecer oportunidades a las personas que se van a quedar en nuestro país, integrarlas a nuestras normas de convivencia.

Medios alemanes dicen que el atentado del 19 de diciembre hará que cambie la mentalidad de la sociedad alemana. ¿Hay un sentimiento de inseguridad en el país?

Los atentados perpetrados en nuestros países limítrofes y socios más allegados, en París, en Niza, en Bruselas, en Estambul y otros lugares, nos han hecho entender que Europa se ha convertido en blanco del terrorismo islamista. El atentado en Berlín conmocionó a muchas personas; sin embargo, no tengo la sensación de que ahora el día a día de mis conciudadanos esté condicionado por el miedo. Percibo mucha rabia, tristeza, aunque también determinación: nuestra libertad, nuestros valores liberales, no permitimos que nos los arrebaten fácilmente. No nos dejamos intimidar. Estas convicciones las compartimos con Europa y con muchos otros países del mundo, seguramente también con Colombia. Pero tampoco pecamos de ingenuos: Ahora lo importante es conseguir que Alemania y Europa sean aún más seguras con las medidas adecuadas, con determinación y prudencia al mismo tiempo.

Alemania, según informes de la Europol, es uno de los países, junto con Francia, que más gente tenía en las filas del Estado Islámico. ¿Por qué este fenómeno?

Es difícil de soportar que jóvenes que han crecido entre nosotros, en un orden de libertad y democracia, sigan una ideología intolerante, de mentalidad estrecha y criminal, y no duden en arrebatar la vida de personas inocentes. Por supuesto tratamos de identificar cuanto antes posibles tendencias a la radicalización. Junto a la labor realizada por los cuerpos de seguridad, la educación, la integración y la prevención siguen siendo los mejores medios. Y para ello también es imprescindible el trabajo con comunidades musulmanas, que en muchos casos ya está funcionando muy bien en Alemania. 

Se registra un repunte de los partidos de ultraderecha en Europa. ¿Esa tendencia puede llegar a Alemania?

En los últimos años, quienes ofrecen respuestas sencillas, los nacionalistas y populistas han ganado terreno político en muchos países de Europa. También en Alemania observamos esta tendencia, aunque no llega al nivel de nuestros vecinos. Pero es obvio que la idea de que el Estado fuerte y soberano resuelve mucho mejor en solitario los grandes problemas de nuestro tiempo, a saber, la migración, el cambio climático, la pobreza, las crisis y conflictos en los países limítrofes de Europa, no es más que una ilusión. Ni siquiera un país tan grande y fuerte en Europa como Alemania podría hacer frente por sí solo a esos enormes retos. No debemos cansarnos de repetirlo con determinación y gran pasión. La respuesta adecuada es el poder de persuasión, buenos argumentos y acciones conjuntas y decididas que muestren a los ciudadanos de Europa que podemos resolver los problemas juntos y cómo podemos hacerlo.

Alemania es uno de los principales negociadores de la salida del Reino Unido de la UE. ¿Cuál sería la opción que le van a entregar para crear un modelo económico?

Al revés. Le toca el turno al Reino Unido. Tiene que notificar formalmente su deseo de abandonar la Unión Europea y los términos de su futura relación con la UE. Antes de eso no habrá negociaciones ni mucho menos propuestas de la Unión Europea sobre posibles modelos alternativos. Pero lo importante es que pese a la inquietud y cierta decepción que genera su salida, el Reino Unido es y seguirá siendo para nosotros un socio importante dentro y fuera de Europa. Queremos mantener buenas y estrechas relaciones políticas y económicas con Londres, pero no estamos dispuestos a debilitar los principios básicos de la cooperación europea, el mercado interior y las libertades fundamentales. Ahora lo que tenemos que hacer es esperar a ver cómo se posiciona el Gobierno británico para las negociaciones de salida. 

¿Cuáles son los temas prioritarios en los que Alemania apoyaría con recursos para el posconflicto?

Todos sabemos lo urgente que es estabilizar la situación en las zonas en conflicto y mejorar notablemente las condiciones de vida. Aunque parezca sencillo, la población debe sentir que la paz es la mejor alternativa. Por tal motivo destinamos sumas millonarias al fondo fiduciario de las Naciones Unidas y de la Unión Europea, ayudamos a Colombia también a nivel bilateral con importantes recursos financieros y mediante proyectos, estabilizamos regiones afectadas, llevamos a cabo medidas de ayuda humanitaria y retiramos minas. Además, en el texto del acuerdo de paz se solicita expresamente el apoyo de Alemania a Colombia en los temas decisivos de Víctimas y Jurisdicción Especial para la Paz. ¡Lo haremos con mucho gusto! Me satisface sobremanera que merezcamos la confianza de Colombia para esta tarea. Lo interpreto también como un gran reconocimiento a nuestro compromiso realizado hasta ahora.