Invitan a meditar para la paz de Colombia

Desde que se dieron a conocer los resultados del plebiscito el pasado 2 de octubre, los miembros de Brahma Kumaris, una organización sin ánimo de lucro que promueve la práctica del Raja Yoga, abrieron un espacio de meditación para apoyar y construir la paz de Colombia a partir de la transformación interior. Inclusive, le enviaron un mensaje al Presidente sobre cómo construir una paz desde la experiencia personal.

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Sede Brahma Kumaris Bogotá
Cristian Garavito

Para Brahma Kumaris el problema está en poner todo en las manos del gobierno, en creer que las dificultades del país se resolverán de un día para otro. Por esto, proponen que haya una construcción colectiva de paz donde cada individuo sea un actor principal.

Según Mireya Gaona, practicante de Raja Yoga hace 23 años, la paz no está en la sociedad, sino en el individuo. “Si estuviera afuera ya la habrían logrado hace rato [el gobierno y las Farc]. Creen que está en las armas, en los tratados, en el Premio Nobel, pero no, la paz la generamos a partir de la conciencia individual”.

La organización llegó al país por María Cristina Sus Pastrana, luego de conocerla en Sidney, Australia, hace 36 años. Los términos Brahma Kumaris hacen referencia al fundador, que adoptó el nombre espiritual de Brahma: padre de la humanidad y Kumaris, que traduce virgen.

El espacio de meditación que convocan ayudará a los participantes a no sentirse impotentes frente a la coyuntura nacional, por medio del conocimiento espiritual que provee el Raja Yoga. La impotencia es producto del desconocimiento espiritual, que impide tener claridad sobre las situaciones de la vida. El aporte de la meditación a la construcción de paz, desde el punto de vista del Raja Yoga, comienza por un proceso de transformación del ser. Es desde la paz interna como se genera una cultura de paz.

Para Manuel Cerón, miembro del equipo Coordinador, la meditación individual logra irradiar otros problemas estructurales como la violencia intrafamiliar, la intolerancia, la impaciencia y el irrespeto. Afirma que el mayor compromiso está en concientizar a las personas para que actúen desde la paz y no desde la violencia o la ira. Inclusive, afirma que si los colombianos logran estar en armonía y tener confianza en sí mismos, otros países van a estar más interesados en venir a Colombia.

El Raja Yoga también busca llevar un mensaje a las personas que han sido más cercanas al conflicto, independientemente del rol que hayan tenido. Según Cerón hay que transformar el lenguaje, pues no hay víctimas ni victimarios. Llegar a un proceso de reconciliación y perdón implica tener un entendimiento del otro como ser espiritual, no como persona. Progresivamente, esto hará que se reduzca la tensión, la angustia, el miedo y la prevención hacia los demás.

“El secuestrador también está secuestrado. Ellos también están en conflicto. No poder dormir, estar pensando que de pronto lanzan una bomba. Ellos no están tranquilos en el monte, ¿cuál es la vida que tienen? Nosotros juzgamos que ellos son los malos, pero también están viviendo su infierno”, dice Cerón.

Uno de los sueños de Mireya Gaona, practicante de este tipo de yoga, es enseñarle esta técnica de meditación a Rodrigo Londoño, alias Timochenko, para que genere un cambio y utilice su liderazgo en pro del bienestar común. Aunque el primer paso ya lo dio, pedir perdón. Según ella, hay que empezar a reconocer las debilidades para convertirlas en fortalezas.

Pero, ¿qué es la paz desde el Raja Yoga? Es tener tranquilidad a partir de un ambiente de seguridad y confianza. Poder estar en serenidad para saber qué es lo que me conviene y no dejarme llevar por mis emociones, como sucedió en el plebiscito, según Cerón. Después de la serenidad viene la armonía, cuando comienzo a entender, respetar y aceptar la posición de los demás. Paz es tranquilidad, serenidad, calma y armonía.

El cambio debe empezar por cada quien. Especialmente en Colombia, uno de los países con mayores problemas de salud mental. Desde la perspectiva del Brahma Kumaris la paz comienza cuando yo entiendo quién soy, cuando la mente comienza a tranquilizarse, pues esta es la que está en conflicto y si no soluciono mi problema interno, cuando me encuentre con el otro voy a entrar en conflicto con él.

“Al silenciar la mente comienzo a tener otro tipo de experiencias que me hacen trascender a una situación coyuntural. Trasciendo ciertas circunstancias. Cuando trasciendo comienzo a entender que yo me estoy autodestruyendo con el rencor y la ira”, concluye Cerón.

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