En el mundo existen 14 mil armas nucleares y hay que destruirlas: Ira Helfand

Durante un panel que se realizó en la Cumbre Mundial de Premios Nobel, el ganador del Nobel de Paz en 1985 dijo que el mundo no solo tiene que analizar los conflictos humanos sino también debe concentrarse en acabar las armas atómicas. Otros laureados hablaron de cómo lograr un desarrollo sostenible en el mundo.

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Ira Helfand, director de la asociación internacional de Médicos para la Prevención de la Guerra Nuclear.
/Cámara de Comercio de Bogotá

En el conversatorio de Paz y Desarrollo Sostenible, que se desarrolló en la Cumbre Mundial de Premios Nobel de Paz, el profesor Ira Helfand habló de una problemática vital para el mundo: las 14 mil armas nucleares que están en los arsenales de nueve países. “Más o menos, dos mil de ellas están listas para lanzarse por Estados Unidos o por Rusia en 15 minutos”, dijo el médico estadounidense, quien es el director de la Asociación Internacional de Médicos para la Prevención de la Guerra Nuclear, organización ganadora del premio Nobel de Paz en 1985.

Helfand junto a otros cuatro nobeles de paz y dos expertos en cambio climático analizaron los retos para vivir en un mundo sin armas y con desarrollo sostenible. El evento se hizo en el segundo día de Cumbre que se realiza en Bogotá.

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El debate estába centrado en cómo acabar esa vieja tecnología que creó las bombas nucleares y cómo utilizar esa herramienta para vivir más y mejor. “Coincido en que no hay una contradicción entre la conservación de la biodiversidad y un buen modelo de desarrollo, que no se parezca a nada de lo que hemos visto”, expresó Brigitte Baptiste, directora del Instituto Alexander von Humboldt de Colombia.  

A medida de que el debate avanzaba el profesor Helfand iba narrando qué puede suceder con el hombre y la naturaleza si la sociedad sigue pasiva ante el terror de quienes tienen las bombas: “El peligro de que estas armas se usen está creciendo. La tensión entre Estados Unidos y Rusia está en un nivel que no hemos visto en 25 años. Las tensiones entre los Estados Unidos y la China están creciendo. Hay luchas continuas todos los días. Creo que es terriblemente importante que recordemos ese enorme peligro que enfrentamos para que lo podamos combatir”.

Una de las conclusiones de este debate inédito en Colombia (por los invitados reunidos en un solo escenario), es que el status quo es el responsable de las armas nucleares, de las industrias, de la mala infraestructura, del odio, de la exclusión y del resentimiento. “El status quo tiene su propio ejército. Tiene personas que creen en esas cosas. Creen en las guerras nucleares, creen en infraestructura que mina nuestro desarrollo, así es que, ¿quién va a crear el movimiento que va a transformar este ejército que cree en el status quo de hoy? Todos tenemos que hacerlo”, señaló Mohamed ElBaradei, representante de la Organización Internacional de Energía Atómica.

Mohamed es de Egipto, ganó el premio nobel en 2005 y su esfuerzo está concentrado en prevenir que la energía nuclear se utilice con fines militares. Ha buscado maneras de usar esta tecnología para proyectos pacíficos. “El voto que se llevó a cabo aquí contra el proceso de paz nos sorprendió. Luego reconocimos que el status quo tiene su ejército de personas que no cree en un mejor futuro para los colombianos”, concluyó.

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Para comparar la magnitud del riesgo al que estamos expuestos los seres humanos hoy, el profesor Helfand describe cómo sería un ataque nuclear a gran escala. “Muchos de nosotros tenemos imágenes como las de Nagasaky, pero hay que entender que estas fotografías de ninguna forma describen el peligro que enfrentamos. Es muchísimo mayor. Una guerra nuclear moderna no involucraría una sola bomba en una ciudad o en dos, como pasó a finales de la segunda guerra mundial, sino muchas bombas enormes en cada ciudad importante. En ciudades como Nueva York, Moscú o Londres, podríamos ver 15 o 20 bombas. 20 o 30 veces más poderosas que las de Hiroshima”.

Otra de las conclusiones del conversatorio estuvo a cargo de Baptiste, la directora del Instituto Humboldt. Es un llamado profundo como colombiana a romper las barreras de las negociaciones a nivel local, nacional e internacional. "No vamos a poder afrontar el reto de la sustitución de áreas de cultivos ilícitos o la minería ilegal, porque ambos fenómenos son de naturaleza global”.

Al terminar las intervenciones de los panelistas Liv Torres, directora ejecutiva del Centro Nobel de Paz de Oslo y moderadora del debate dijo: “Parece que todos tenemos un gran trabajo por hacer. Usted tiene un ejército, grandes agentes de cambio detrás para luchar contra el status quo. "¿Estás listo?”, le preguntó a Santiago Cano, representante de las juventudes en Colombia. “Sí”, respondió el muchacho. El público aplaudió.

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