Tras el fin del conflicto

¿Cómo van a proteger a los excombatientes de las Farc?

El director de la Unidad Nacional de Protección, Diego Fernando Mora, cuenta detalles de quiénes serán los escoltas de los exguerrilleros y cómo hará esa entidad para proteger a los de más alto riesgo.

Un carro blindado, un chaleco antibalas, celulares y radios de comunicación no serán suficientes para proteger, al menos, a los altos mandos de las Farc que dejen las armas para reincorporarse a la vida civil. Así lo reconoce el director general de la Unidad Nacional de Protección (UNP), Diego Fernando Mora, quien contó detalles sobre lo que se acordó en La Habana (Cuba) en el punto del fin del conflicto, que incluye un apartado fundamental para los excombatientes: las garantías de seguridad.

Inicialmente se constituirá una subdirección especial dentro de la UNP, que estará encargada de conformar un comité evaluador para determinar a quiénes se les asignarán medidas de protección y qué tipo de riesgo corre cada exguerrillero. Eso posibilitará cuantificar la partida que gastará anualmente la Unidad, lo cual, enfatizó Mora, no afectará la operación normal del programa de protección, ni los esquemas actuales.

Asimismo, la tecnología jugará un papel fundamental en la tarea de proteger a los excombatientes con más alto riesgo de inseguridad. Por ejemplo, se utilizarán inhibidores de frecuencia a larga distancia para evitar la activación de explosivos con aparatos celulares, así como los botones de alarma, radios y medios de comunicación de última tecnología que se establecieron con asesoría del Cuerpo de Alguaciles de Estados Unidos (US Marshals).

Los Marshals también han manifestado su disposición para capacitar a los nuevos integrantes de la UNP: excombatientes de las Farc. Mora afirmó que eso quedó acordado como parte del punto tres y que la idea es que se conformen esquemas de protección mixtos, o sea, con hombres de confianza de las Farc, miembros de las Fuerzas Armadas (Policía o Ejército) y personal de la UNP.

Para 2016, la UNP requirió un presupuesto de $450.000 millones, destinados a proteger a más de 8.000 personas que tienen algún esquema de seguridad. El director de la entidad de protección en diálogo con El Espectador, reconoce que, en el inicio del fin del conflicto el aumento de las amenazas va a ser inevitable, pero que a mediano y largo plazo espera que la cultura de los colombianos avance hacia la tolerancia y la reconciliación.

Diego Fernando Mora, director de la Unidad Nacional de Protección./Archivo

¿Qué tan difícil será proteger a los excombatientes de las Farc?

Es un reto diferente y para eso se va a establecer un comité especial que se  encargará de hacer el análisis individual y colectivo de las medidas de protección que se deben tomar frente a cada uno de los casos. Se tendrá una estructura especial dentro de la UNP encargada de esta labor, porque es un reto para garantizar la vida de estas personas y que se cumpla con todo lo pactado en la mesa de negociación.

¿En el posconflicto las medidas de protección en cuánto se van a incrementar?

En principio es que en algunas poblaciones va a haber un aumento de amenazas y eso implica un reto para la unidad para seguir prestando la protección. Pero en el mediano y largo plazo, lo que esperamos es que esa situación disminuya. Lo que debemos confiar es que con el avance del proceso de paz la cultura de todos los colombianos avance hacia la reconciliación, la tolerancia, el respeto de las ideas y de las opiniones de las otras personas sin tener que acudir a medios violentos para contradecir.

Pero, ¿se incrementarán?

En lo que tiene que ver con las Farc, con los reincorporados, inicialmente tendremos un aumento sustancial de protegidos en la UNP. Esperaremos que con el pasar del tiempo esto también disminuya.

Teniendo en cuenta que los desmovilizados de las Farc serán miles, ¿cómo escogerán los que deben tener esquema de seguridad?

Por eso se va a establecer un comité técnico que va a hacer revisión de los casos individualmente, de acuerdo a ese análisis de riesgo se van a establecer las medidas. No todos van a necesitarlo y no todos van a tener esquemas de protección fuertes, entonces eso va a ser establecido mediante unos protocolos que se están trabajando para establecer las medidas de protección.

¿Qué tipo de medidas se van implementar para salvaguardar a los altos mandos de las Farc y cuáles para un guerrillero rason?

Una de las funciones que tiene ese comité es revisar y establecer cuáles son las diferentes medidas de protección que se van a adoptar dependiendo de los riesgos, igualmente este comité va a determinar cuál va a ser la cantidad inicial de protegidos, cuáles serán sus esquemas y cuáles serán las necesidades logísticas para brindarles protección a estas personas.

¿Pero seguirá la misma modalidad de carros blindados y escoltas?

En principio los esquemas de seguridad tendrán carros blindados, escoltas, chalecos antibalas, medios de comunicación, pero adicional a esto también tendremos otro tipo de medidas tecnológicas para asegurar que los esquemas sean idóneos.

¿Qué tipo de avance tecnológico podría ayudar?

Por ejemplo, inhibidores de frecuencia para evitar la activación de explosivos con aparatos celulares desde larga distancia, los botones de alarma, radios y medios de comunicación, pero todo eso será materia de estudio para establecer cuál va a ser el detalle y las necesidades que establezcamos precisamente en el marco del comité.

Las críticas que se la ha hecho a la UNP es que se demoran en entregar el estudio de riesgo, ¿cómo será la ruta para los excomabatientes?

En el caso de este programa especial se establece una ruta diferente a la ruta normal de aplicación, porque aquí evidentemente en muchos de los casos que se estudiarán se parte de la presunción del riesgo. Son personas que tienen un riesgo significativo y lo que se medirá es cuál es el tamaño del riesgo para determinar el esquema de protección. Inicialmente, para esta población en particular no se aplicará el trámite ordinario la entidad, sino que lo hará el comité especial.

¿Se va a permitir que excombatientes se capaciten para que ejerzan la función de escoltas?

Los esquemas de los excombatientes van a ser mixtos: hombres de confianza de las Farc, miembros de las Fuerzas Armadas (Policía o Ejército), y gente de la UNP. Ahora, estas personas que eventualmente puedan ingresar a conformar estos esquemas tienen que ser de acuerdo a unos perfiles muy específicos que ya se vienen trabajando. Además, tienen que entrar a capacitarse, no solo  en el tema de protección, sino también, en derechos humanos, entras actividades.

Como lo que sucede con esquemas de seguridad de sindicalistas y defensores de derechos humanos...

Son hombres de confianza que tienen que cumplir con los requisitos que establece la ley y la norma, para poder pertenecer a un esquema de protección. No se puede postular a cualquier persona para que sea un escolta. En este caso en particular, lo que se acordó es que estos esquemas van a ser mixtos.

¿Quién va a capacitar a los excombatientes?

Sobre eso, por ejemplo, hemos hablado con el Cuerpo de Alguaciles de Estados Unidos (US Marshals). Con ellos el año pasado estuvimos construyendo el pensum de capacitación, no referido específicamente a este caso, sino uno general para hombres de protección, pero es un documento que se acomoda a esa necesidad. Ellos han manifestado su interés y disposición de apoyar en la capacitación.

¿Cuál ha sido su papel en los dos viajes que ha hecho a La Habana?

Mi tarea era como un apoyo en lo que tenía que ver con el desarrollo del punto de protección que es uno de los subpuntos dentro del punto tres y era colaborando en lo que tiene que ver con la elaboración de los protocolos generales para la protección de los reincorporados de las Farc y todo el protocolo de los futuros miembros del partido que se conformará posterior a la dejación de las armas. Será un trabajo dirigido por el general Naranjo en el marco de todos los miembros de la subcomisión y con eso hasta que logremos llegar a acuerdos sobre cómo se debería manejar este programa especial de protección.

¿Qué va a pasar después del 20 de julio cuando los excombatientes se empiecen a concentrar en los zonas especiales?

Eso está por definirse, hay unos cronogramas muy apretados. Sin embargo, desde las reuniones que hemos tenido se han mirado distintos escenarios, pero lo importante es que la plataforma básica para construir todo el programa de protección ya existe. Ya hemos avanzado en los ajustes normativos, no es sino poner en práctica, para pasar a materializar la incorporación de los hombres a la capacitación y la consecución de los elementos logísticos. Pero, evidentemente este es un tema que requerirá de unos meses y eso también está previsto dentro de los cronogramas que se establecieron en el desarrollo del punto tres.

 

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