Carta a los jóvenes de la movilización nacional desde la juventud de Montes de María

Nosotros, jóvenes de la Alta Montaña de El Carmén de Bolívar nos vamos a movilizar por la paz desde nuestro territorio el 19 de octubre.

Queridos jóvenes de la movilización nacional Paz a la Calle,

Nosotros, Jóvenes Provocadores de Paz de la Alta Montaña de El Carmen de Bolívar, queremos agradecer a todos los jóvenes de las grandes ciudades que se están movilizando por su respaldo, porque han reconocido la importancia de este acuerdo que busca cerrar la brecha entre lo urbano y lo rural, entre ustedes y nosotros. Porque han reconocido que hemos sido los más afectados por la guerra. Nos anima saber que contamos con la amistad y solidaridad de los jóvenes en las ciudades y queremos compartir con ustedes que nosotros, jóvenes de la Alta Montaña nos vamos a movilizar por la paz desde nuestro territorio el 19 de octubre. Esperamos que esta amistad que han sembrado no termine con una caminata o marcha, y que continuemos retejiendo lazos entre campo y ciudad, periferia y centro, región y capital.

Nosotros, los jóvenes, somos el futuro de nuestras comunidades y de nuestro país. Juntos, somos las personas que garantizaremos una paz estable y duradera. Somos nosotros quienes vamos a mantener estas comunidades en unión, en confianza, en armonía, en amor y en paz.

Les escribimos desde los Montes de María, un lugar donde estuvo clavada la bandera de la violencia durante mucho tiempo, demasiado tiempo. Desde que abrimos nuestros ojos, vimos muchas personas que han sido atropelladas por la violencia, atropelladas por el derramamiento de sangre, por el rencor. Hoy queremos decirles que nosotros estamos clavando una nueva bandera, la bandera de la paz. Las personas que hemos vivido la violencia trabajamos en lo social porque estamos cansadas de la violencia y eso nos ha ayudado a ser resilientes. Nos da la energía para luchar y asegurar que no vuelva a pasar lo que pasó, que se acaben todos los rencores y que se pueda construir una paz duradera en nuestras comunidades.

El campesino está acostumbrado a respirar aire puro, montarse en su burro, caminar por allí, saludar a los vecinos, relacionarse con las demás personas. El desplazamiento, que fue como un secuestro, mató a muchas personas que no podrán disfrutar de los beneficios de la reparación de las víctimas. Sacarnos de donde nosotros queríamos estar para echarnos por un lugar donde no queríamos estar fue como un secuestro; por eso exigimos que el gobierno nos garantice el retorno continuo a nuestras tierras.

Nosotros, los campesinos, tenemos una gran conexión con la tierra. Cuando uno la vive, la trabaja, y la siente, cuando uno saborea el producto de la tierra uno tiene esa conexión. En el momento cuando va a pasarle algo a un campesino la misma naturaleza gime, ella también empieza a clamar. Hoy las montañas y la tierra de los Montes de María están clamando por la paz y la justicia. Es la hora para que nuevamente recuperemos la paz y por eso hoy estamos construyendo paz desde los niños, niñas y jóvenes de nuestra región, porque, como dijimos, somos nosotros quienes vamos a provocar y mantener esa paz y disfrutar de ella.

Para nosotros la paz es estar en el territorio, es jugar nuevamente, es caminar en nuestras comunidades, es dormir tranquilos, es cosechar nuestros productos, es ir y cortar un racimo de plátano, arrancar un ñame, y tomarnos un vaso de guarapo. Nos da felicidad sembrar una matica nosotros mismos, la vemos crecer y luego disfrutamos los mismos platanitos que sembramos. Para nosotros, jóvenes de la zona rural, la paz es una mejor educación, la paz es tierra, la paz es el cuidado del medio ambiente, para que podamos mantener nuestro territorio y generación tras generación, vivir en él. Esto es paz para nosotros.

Los jóvenes de los Montes de María estamos construyendo paz para recuperar nuestro territorio, nuestra identidad. Es la hora para acabar con la violencia, no más muertes, no más secuestros, no más violaciones, no más viudas, no más luto. Por esto no queremos perder esta oportunidad histórica de paz.

El proceso de paz se firmó y queremos consolidarlo juntos, mano a mano en solidaridad con los jóvenes en las ciudades y los demás territorios. Juntos podemos lograr el éxito de estos acuerdos, la base para que de ese proceso de paz podamos recuperar la vida y soñar nuevamente.

¡Por estas razones nos movilizamos que haya acuerdo YA!

Un fuerte abrazo Montemariano,

Jóvenes Provocadores de Paz de la Alta Montaña de El Carmen de Bolívar