Gobierno y Farc entregaron su ubicación a Naciones Unidas

Así se verificará el cese el fuego bilateral y la dejación de armas de las Farc

El contraalmirante Orlando Romero es jefe del componente de gobierno en el Mecanismo de Monitoreo y Verificación del cese al fuego, en el que también están las Farc y la ONU. Explica cómo trabajarán en conjunto durante los próximos seis meses. 

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El contraalmirante Orlando Romero dirige el componente de gobierno del Mecanismo de Monitoreo y Verificación.
/ Mauricio Alvarado

El contraalmirante Orlando Romero acababa de llegar a su oficina cuando llegamos a entrevistarlo. Apenas si sabía dónde estaba su escritorio. Queda en el segundo piso de un edificio que hasta hace poco albergaba consultorios médicos de la liquidada EPS Caprecom, en el  occidente de Bogotá. Se está acostumbrando a vestir de Everfit todos los días y a trabajar de la mano con miembros de las Farc y de las Naciones Unidas.

Vea aquí un video sobre cómo funciona el Mecanismo de Monitoreo y Verificación. 

Hace apenas año y medio era el jefe de Inteligencia de la Armada y tenía dentro de sus misiones dar información para neutralizar a los jefes de esta guerrilla. De allí salió para La Habana a negociar con sus antiguos enemigos los términos del cese al fuego y la dejación de armas. Culminada esa labor, hoy dirige el componente de gobierno del Mecanismo de Monitoreo y Verificación a nivel nacional. Sus contrapartes son Marco León Calarcá, por las Farc, y el general argentino Javier Pérez Aquino, por la ONU.

Ese mecanismo tripartito será el encargado de monitorear y verificar que el cese al fuego bilateral y la dejación de armas de las Farc se cumplan según el cronograma pactado que prevé seis meses para que las armas entregadas sean destruidas y los miembros de la guerrilla empiecen su proceso de reintegración. Tendrá un nivel nacional, otro regional y otro local. Los dos primeros ya fueron activados formalmente a través de un comunicado.

¿Cómo funcionará este mecanismo tripartito?

Aquí en Caprecom, en el nivel nacional estaremos 9 representantes del gobierno, 9 de las Farc y 16 de Naciones Unidas, además de un grupo de expertos civiles. A nivel regional tendremos sedes en Bucaramanga, Valledupar, Medellín, Quibdó, Popayán, Florencia, Villavicencio y San José del Guaviare, allí habrá 6 delegados del gobierno, 6 de las Farc y 11 de Naciones Unidas, y expertos civiles para presentar recomendaciones que acogen las partes. En las sedes locales, que estarán en 20 zonas veredales y 7 puntos transitorios, habrá 10 delegados del gobierno, 10 de las Farc y 15 de la ONU, y su tarea es recopilar información sobre posibles incidentes o violaciones, registrarla y analizarla e informar a la instancia regional que verificará esa información.

¿Quiénes trabajarán con usted en el nivel nacional?

Tendré un adjunto, el coronel Santiago Camelo de la Policía, y estarán siete oficiales más. Se activará un centro de operaciones en Bogotá para monitorear todo lo que pasa en las 20 zonas y en los 7 puntos. Las Farc tendrán en la cabeza a Marco León Calarcá y como adjunto a Matías Aldecoa.

¿Y cuántas mujeres habrá en el mecanismo?

Las Farc tendrán entre un 35% y un 40% de mujeres. Nosotros teníamos ocho en el primer curso, pero ahora vamos a tener 40. Quiero contarle que en la reunión de Popayán las mujeres de la guerrilla le pidieron al gobierno y a Naciones Unidas incluir a la teniente de navío Juanita Millán como adjunta. Así que de común acuerdo se le permitió al gobierno tener otro adjunto. Ella estará encargada de tema de género. La teniente Millán estuvo en La Habana en la Subcomisión de Género y en la del fin del conflicto.

¿Qué incidentes o violaciones creen que se pueden presentar?

Las experiencias en otros procesos nos han enseñado que lo normal es que haya incidentes o violaciones. Al comienzo esperamos que se presenten incidentes por interpretaciones equívocas de protocolos o por desconocimiento sobre lo que está autorizado o no. También por problemas técnicos, que no llegaron las comunicaciones o no llegó a abastecimiento. Las violaciones pueden ser leves o graves, y se refieren al incumplimiento de lo pactado. Por ejemplo, si alguien de las Farc sale de los campamentos con armamento, ese es un incidente, si es reiterativo, o hay un accidente con arma de fuego, eso es una violación.

¿Y cuál será el procedimiento en uno y otro caso?

Los monitores recopilan información sobre el caso, elaboran el informe, lo envían a la instancia regional, ésta verifica si la información está completa, si tiene las fuentes necesarias, y hace recomendaciones. Luego llega a la instancia nacional, aquí establecimos que solo hay un vocero, la ONU. Las partes no se pronuncian sobre los incidentes, lo que hacemos es elaborar el reporte por consenso. Es clave destacar que tendremos la posibilidad de resolver las controversias de manera más sencilla.

Este viernes anunciaron que se activó el mecanismo, ¿qué significa eso?

Que se hace el lanzamiento de las instancias nacional y regional y que se inicia la destrucción de dos toneladas de material explosivo inestable en los Llanos del Yarí.

¿Cómo cambiarles el chip a los militares que durante décadas han perseguido a los guerrilleros y ahora deben trabajar juntos?

Mientras estábamos en trabajando en la Subcomisión de Fin del Conflicto en La Habana, recibimos ayuda de Noruega con unas técnicas de relacionamiento, además unos representantes de la Universidad de Harvard nos hicieron preparación sicológica de adaptación y hemos venido recibiendo apoyo de sicólogos de nuestras fuerzas, para ayudar a cimentar la confianza, porque hay compromisos que cumplir.

¿Cómo eligieron a los 325 que van a participar, cómo garantizar que están dispuestos a trabajar con guerrilleros?

En la segunda fase de capacitación que ya cumplimos en Bogotá convocamos a los que van a integrar el mecanismo y eso se hizo de manera voluntaria. Conocimos casos de gente que dijo que habían perdido familiares a manos de las Farc y no se sentían preparados para esta misión. Así que con los voluntarios tuvimos preparación con 12 sicólogas tratando de identificar qué problemas podríamos tener en el momento de enfrentarnos a los miembros de las Farc. Se identificaron y se trabajó en esos aspectos. La idea es que el mecanismo pueda desarrollar sus funciones como una sola entidad, que la población lo reconozca como un validador.

Aun así puede pasar que, al llegar a terreno, un miembro de la fuerza pública diga que no quiere trabajar con ellos, ¿qué pasaría?

El Comando Conjunto de Monitoreo y Verificación tiene a su cargo la responsabilidad de capacitar al personal y de apoyar en temas de seguridad. Ese comando suministra el personal para el mecanismo. Si alguien dice que no puede o no quiere trabajar, ese organismo nos provee de las personas que se necesitan para estos reemplazos.

¿Cómo se dará la salida de los 10 integrantes de las Farc de los campamentos a hacer pedagogía, quién les dará seguridad?

En cada zona 10 integrantes de las Farc pueden salir a hacer pedagogía, pero tienen que cumplir un protocolo: avisar tres días antes, decir quiénes son, qué actividades realizarán y dónde. La Unipep, la Unidad Policial para la Edificación de la paz, tendrá un equipo que los acompañará. Se tendrán 32 policías armados para esa labor.

¿Cuál es la diferencia entre zonas veredales y puntos transitorios?

Las Farc tienen 88 estructuras y se pensó en recogerlas en 20 zonas, que albergarán entre 400 y 600 guerrilleros. Se determinó que la zona tuviera como límite una vereda y que dentro de cada zona se instalen hasta tres campamentos, cada uno con 200 hombres. La zona recoge varias estructuras. Los puntos, en cambio, son más pequeños, su área no pasa de tres kilómetros y albergaría a 200 hombres. La diferencia es el tamaño y la cantidad de gente que albergará.

¿Cómo verificar que la fuerza pública cumpla con el cese al fuego?

En cada zona hay un puesto de mando unificado. Naciones Unidas llevará un control de la ubicación de nuestras tropas para que no entren en la zona de seguridad alrededor de las zonas, que es de un kilómetro. En esa zona habrá patrullas del mecanismo para verificar que las tropas no ingresen, no puede haber sobrevuelos, no podemos usar lenguaje difamatorio y debemos garantizar abastecimientos para las Farc. Esos son algunos de nuestros compromisos.

¿Militares, Farc y ONU vienen trabajando juntos hace semanas?

Sí. Nosotros veníamos en labores de alistamiento. Se inició la capacitación que se hace en tres fases. La primera fue en Popayán, era la de formador de formadores. Lo que se hizo fue capacitar a 25 delegados del gobierno, 25 de las Farc y 25 de Naciones Unidas, durante ocho días. Allá estudiamos los acuerdos, revisamos los protocolos y nos pusimos, entre todos, un código de comportamiento que nos comprometemos a respetar. Si hay violaciones, cada componente aplica las sanciones disciplinarias. La fuerza pública lo hace con sus integrantes, el secretariado de las Farc también.

¿Y las otras fases capacitación?

El segundo curso lo hace cada componente por aparte y se trata de capacitar a los observadores locales. Nosotros lo cumplimos entre el 29 de agosto y el 6 de septiembre. Las Farc lo harán entre el 6 y el 11 de octubre. Después viene la tercera fase que es el acoplamiento, y que consiste en que llegan los tres componentes a las zonas veredales para hacer una verificación de los protocolos, revisión del reglamento interno, establecer los canales de comunicación. Esperamos que se cumpla entre el 12 y el 16 de octubre.

¿Ustedes están cumpliendo el cronograma teniendo como día D el 26 de septiembre?

Claro. El cronograma dice que ese día debíamos estar desplegados y la Fuerza Pública ya tiene todas las unidades en la zona. Ya le entregamos la información de nuestra ubicación a las Naciones Unidas y las Farc lo hicieron este jueves. El día D fue el lunes.

¿Y la discusión sobre si el día D es el 3 de octubre o cuando se apruebe la amnistía?

Esa discusión es política. Lo cierto es que el mecanismo está funcionando, y el cronograma se está cumpliendo. Incluso se está anticipando, porque el protocolo dice que el día D+5 se entrega la información y esto ya se cumplió. Dice que entre el día D+7 y el D+30 se debe hacer la destrucción de material inestable y ya se está haciendo. Y las Farc tienen hasta el día D+30 para ubicarse en las zonas veredales, mientras eso ocurre debe salir la amnistía. La discusión es inocua.

¿Quiénes podrán estar uniformados y armados en las zonas?

A los 325 miembros del Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y la Policía, que participan en el mecanismo se les suspenden sus funciones constitucionales y se convierten en observadores. Todos son del servicio activo. Ninguno portará armas ni uniformes de las fuerzas.Tenemos en común un uniforme que es un chaleco y una gorra color café, con un logo de MM&V Colombia. Las Naciones Unidas usarán chaleco y gorra azul y tendrán su logo de ONU. A las afueras de la zona veredal vamos a tener un puesto de policía con 36 unidades que garantizará la seguridad a la población civil. Y habrá otros 32 policías que brindarán protección a los miembros del mecanismo. Usarán chaleco y pantalón caqui, con camiseta verde. Las tropas del ejército que estarán en el dispositivo en terreno usarán camuflado de desierto para distinguirse de los otros.

¿De dónde saldrán los recursos para el abastecimiento de las Farc?

Todos los gastos del mecanismo y el abastecimiento a la guerrilla lo pagarán entre Naciones Unidas y el gobierno colombiano.

Así lucirán los miembros de la Fuerza Pública y de las Farc que harán parte del mecanismo. Los de la ONU usarán el chaleco de su organización.