Un turismo para la paz

La Cumbre de Premios Nobeles de Paz reúne en Bogotá cientos de historias inspiradoras para los colombianos. En este momento clave para la transformación de Colombia, es pertinente analizar casos anteriores que nos den pistas para enfocar el trabajo de promoción país.

 El exprimer ministro de Irlanda del Norte, Lord William David Trimble, y la expresidenta liberiana Leymah Roberta Gbowee son dos de los invitados que tienen mucho que contarnos sobre un proceso de paz y los mecanismos implementados para impulsar sectores tan decisivos como el turismo internacional.  

Las dos experiencias nos dejan importantes lecciones. Tras 30 años de conflicto, Irlanda del Norte firmó la paz en 1998 e inició un camino de estabilización que la llevó a un crecimiento económico sin precedentes (9,66% del PIB entre 1998 y el 2000) y una media del 5,6% hasta 2006, previo a la crisis europea, según el FMI. El proceso, liderado por Lord Trimble, que contó con el respaldo del pueblo norirlandés, derivó en el crecimiento del turismo, motivado por los atractivos de la isla y el aumento de la inversión extranjera, principalmente de mercados como Estados Unidos y la Unión Europea.

La decidida apuesta por el fomento del turismo internacional y el ‘voz a voz’ de los viajeros que se atrevieron a disfrutar de los paisajes irlandeses han incidido en la llegada de más turistas internacionales a sitios que eran considerados peligrosos y a los  no se recomendaba viajar, estigma al que no hemos sido ajenos los colombianos.

En el proceso hacia una Irlanda del Norte en paz, el diálogo y trabajo conjunto de Gobierno, excombatientes, gremios y toda la sociedad civil fueron determinantes. Los primeros fueron capacitados y acogidos por los demás para integrarlos en la economía de la legalidad. Paisajes como la Reserva Natural Calzada del Gigante al norte del país, lagos y bosques o ciudades como Belfast o Derry, hoy son destinos de miles de viajeros alrededor del mundo. 

En esta experiencia, el turismo cumplió su rol como vehículo dinamizador de la economía y a la vez sirvió para que la comunidad internacional tomara conciencia sobre la pertinencia de acompañar el proceso. A esto se sumó la reducción en gasto militar y seguridad, que permitió disponer de dineros para potenciar las inversiones sociales, impulsando el turismo y generando un círculo de valor alrededor de la industria.

En el caso de la Nobel de Paz Leymah Gbowee, su liderazgo dignificó el rol de la mujer y su protagonismo como eje de la familia y pilar en la construcción de una sociedad en paz, contribuyó al desarme y fue puente entre organismos multilaterales como la ONU y el gobierno de transición en Liberia.  

A partir de este precedente, las mujeres liberianas han asumido un papel de mediadoras, reuniéndose regularmente para compartir información sobre los problemas de sus comunidades. Se han convertido en un importante agente social en su país promoviendo también la alfabetización del territorio.El país está trabajando en la atracción de inversión, buscando la estabilización económica y social, para atraer turismo a zonas que en el pasado estaban vetadas.

  Otro caso más reciente de construcción de democracia, paz y sociedad es la   experiencia de Timor Oriental. El expresidente y Nobel de Paz, José Ramos-Horta fue decisivo en la estabilización del país, tras 24 años de ocupación. Su testimonio en el Foro Turismo y paz que se celebra en el marco de la cumbre, da cuenta de una joven nación que camina hacia su recuperación, impulsando el turismo y la agricultura.

En el caso de nuestro país, que también ha sido reconocido con el Nobel de la Paz, el Gobierno, a través del MinCit y Procolombia está enfocando los esfuerzos en el crecimiento del turismo, con la convicción de que es el primer sector que está llamado a aprovechar los beneficios que trae la paz, sobre todo en regiones a las no podíamos llegar. Lo anterior, teniendo en cuenta el potencial del turismo en el país cuyo comportamiento continúa  superando la media global y proyecta un crecimiento por encima del 10% para 2017.

El Gobierno Nacional estableció el turismo de naturaleza y aventura como un producto bandera en los mercados internacionales. El aprovechamiento del potencial de nuestro territorio abre la posibilidad de desarrollar productos turísticos de alta calidad y sostenibilidad, ejemplo de ello, las acciones que se están ejecutando para el fortalecimiento turístico en La Macarena, Meta, en donde los visitantes se   multiplicaron por 10 entre 2010 y 2016.

Este año la apuesta es potenciar el sector siguiendo las recomendaciones de la OMT, en el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo. Hay mucho potencial en departamentos como Cesar, Boyacá, Casanare, Vichada, Guainía, Meta, Guaviare, Caquetá, Putumayo y Huila, departamentos cuya potencia en naturaleza es llamativa para el viajero internacional, curioso de nuevas experiencias y lugares desconocidos, también en Ciudad Perdida, Urabá y Chocó. Son zonas en las que se está identificando la oferta y necesidades para el desarrollo de infraestructura y capacitación por parte del Ministerio y las entidades adscritas.

La nueva estrategia de promoción de turismo internacional tiene el foco en la segmentación por nichos, considerando el alto grado de especialización que buscan los viajeros. La internacionalización es la mejor escuela de competitividad. Por eso estamos trabajando con los empresarios para adecuar la oferta a las exigencias de la demanda, cada vez más segmentada y especializada y ya estamos promocionando en más de 20 mercados, productos únicos como pesca deportiva,  turismo a dos ruedas (en moto o bicicleta), avistamiento de aves, agroturismo, turismo ecuestre, trekking, buceo, turismo comunitario, turismo náutico y como novedad experiencias turísticas alrededor de áreas protegidas. El objetivo es generar desarrollo local a través de una oferta de turismo sostenible que propenda por mejorar la calidad de vida de más colombianos y que garantice el buen uso de los recursos para el disfrute de futuras generaciones.

En las reuniones que atiendo cada día con exportadores, inversionistas y empresarios del turismo siempre repito que estamos en el mejor de los escenarios para impulsar los negocios. Estamos promocionando una Colombia más grande, un país en transformación, una Colombia en paz. Los casos de Irlanda del Norte,  Liberia y Timor Oriental nos muestran que hay un camino largo por recorrer y, sobre todo, nos invitan a trabajar unidos -Gobierno, gremios y empresarios- para consolidar el país como destino para invertir, hacer negocios y turismo. 

*Felipe Jaramillo, Presidente de ProColombia.  @felipejaramill0.