La paz como revolución

La palabra revolución entendida como cambio radical, permanente y profundo del sistema establecido está asociada a la violencia, a las armas, al desorden pero así la definición queda limitada.

La palabra revolución entendida como cambio radical, permanente y profundo del sistema establecido está asociada a la violencia, a las armas, al desorden y no falta razón pero la definición queda limitada sino incluimos que también está referida a otros cambios y también radicales.

En las revoluciones sociales y las guerras la violencia ha sido el motor. En palabras de Heráclito: “La guerra es el padre y rey de todas las cosas”; para Flavius Renatus: “Si quieres paz prepárate para la guerra”; para Carlos Marx: “La violencia es la partera de la historia” y para Carl Clausewitz: “La guerra es la prolongación de la política por otros medios”.

Ninguna de estas frases es ajena a la historia de Colombia. ¿Cómo cambiar esta interpretación desde la mirada de la paz? Es la propuesta de la recientemente doctorada Vera Grabe, directora de la Corporación Observatorio para la Paz, en su tesis, hoy publicada por Talleres de Ediciones Roca bajo el título “La paz como revolución M19”.

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A lo largo de 764 páginas se presentan hechos y análisis en los que se entregan claves de cómo el M19 desde su propuesta, interclasista y hasta nacionalista, como reza en la presentación, estaba buscando un nuevo país que fuese incluyente siempre desde una búsqueda de la paz y por ello propone un cambio de claves en la interpretación de hechos.

La toma del Palacio de Justicia y el ajusticiamiento de más de cien guerrilleros que hizo un comandante del grupo Ricardo Franco en Tacueyó son “hechos que deslegitiman al movimiento guerrillero colombiano”. Y continua la autora: “Pero por qué no intentar una lectura que permita descifrar claves de paz en el mismo episodio para encontrar pistas y vetas, para comprender y comunicar cómo se gestan decisiones de paz en todos los actores”. Porque Tacueyó fue “un quiebre y un cambio de perspectiva a partir del debate ético…” tanto para el M19 como para el resto de organizaciones guerrilleras, hubo “un serio cuestionamiento sobre la relación entre guerra y autoritarismo, sobre las consecuencias perversas que ello podría tener, en el esfuerzo por construir un país más justo y democrático”.

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Por el libro pasan un sin número de entrevistas a integrantes del M19,  personas afines a la organización y referencias a otras organizaciones y personajes que han hecho parte de la historia reciente de este país y que hoy desconoce la juventud porque las ciencias sociales no son prioridad en la educación, porque lo importante es producir y producir para otros. ¿De qué paz estamos hablando? Conocer la verdad ¿Hace parte esa verdad de los programas en cada colegio, en cada universidad? O ¿Seguimos utilizando textos con información descontextualizada?

Los y las estudiantes tienen el derecho a conocer qué ha pasado y para ello tienen fuentes primarias que permiten armar el rompecabezas con los diferentes actores y sus discursos anteriores y, viejas y nuevas interpretaciones, pues en cada década ,desde los años 50´s del siglo pasado, se han presentado nuevos conflictos armados. ¿Cómo romper ese silencio?

Mi profesor de historia siempre repetía que la historia en América Latina está por escribirse, creo que hemos iniciado la tarea (aún en minoría) con unas miradas que permiten adentrarnos y profundizar en las entrañas, sin quedarnos en el enunciado porque decir que interpretemos la historia en clave de paz, o incluir la participación de las mujeres en los diferentes momentos de la vida, eso es revolucionar.

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¿Por qué causa tanto miedo la palabra revolución? No la hemos incorporado en las transformaciones profundas que debemos hacer cada día como personas o integrantes de una comunidad, porque no es cómodo salir del confort para enfrentarse a nuevos retos, porque confrontarse así mismo o así misma y también el entorno es arduo; seguir en la tradición y el conservadurismo nos resguarda. Los historiadores e historiadoras tienen un desafío como lo tiene toda la academia y el sistema educativo (se quedan muchos por nombrar).

En un artículo no es posible adentrarnos en una tesis, simplemente es una degustación de un punto de vista que vale la pena introducir en nuestra lista de libros y estudios, otro atisbo en la búsqueda de revolucionar las interpretaciones y en este caso de apropiarnos sin simplificaciones a la paz y asumir en todo caso “La paz como revolución”, o la paz en plural como dice la autora Vera Grabe.