Adversidad del plebiscito y reforma tributaria

La zozobra del No puede contagiar la economía

“Tenemos tarjeta amarilla de algunas de las (agencias) calificadoras”, dice ANIF.

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La economía puede salir afectada si no se toman medidas como la reforma tributaria.
/ Bloomberg.

Cuatro días después de la realización del plebiscito, los ecos de la incertidumbre siguen presentes por el triunfo del No. Ningún seminario, conferencia o reunión, de cualquier tema, es interesante si no afloran la paz y los obstáculos jurídicos que enfrenta. Un encuentro del mercado financiero con presencia de importantes banqueros no fue ajeno a la zozobra y hasta el fiscal general fue invitado para aplacar los ánimos. “El indulto es posible frente al delito político y a partir de un desarrollo legislativo y con base en la misma Ley 418 podría ponerse en vigencia esta posibilidad. Es una alternativa que está dentro del abanico de posibilidades para superar la actual coyuntura y en beneficio de la paz en Colombia”, dijo Néstor Humberto Martínez, fiscal general.

La adversidad del plebiscito, para el Gobierno, puede ser sentida por la gente de a pie a través del encarecimiento de la deuda externa de Colombia, que se alimenta de impuestos, pero también puede ser con la aprobación de una reforma tributaria estructural mucho más cargada de tributos.

El presidente de ANIF, el centro de pensamiento del sistema financiero, Sergio Clavijo, manifestó que, de acuerdo con los especialistas, el blindaje del proceso de paz podría estar requiriendo la urgencia de una constituyente. “Sería una constituyente acotada exclusivamente a la desmovilización de las Farc y no como la había solicitado” el grupo guerrillero, abriendo una discusión sobre el modelo económico de Colombia.

Las sumas y restas sobre los costos de la paz han pasado de la seguridad del Sí en el plebiscito a la zozobra del No. Unos estudios de ANIF indican que esa suma podría equivaler a dos puntos del PIB, de los cuales un punto ya está incluido en el Presupuesto General para 2017; sin embargo, queda un faltante de cuatro puntos. “La reforma tributaria estructural está programada para añadir sólo dos puntos de recaudo, suponiendo que el grueso de ellos proviene de un incremento del IVA de la tasa general del 16 % al 19 %”.

Los banqueros consideran que ese manto de incertidumbre que ha dejado el resultado del plebiscito no puede dar lugar al aplazamiento del proyecto tributario.

“Lo que hemos escuchado, y con acierto, por parte del Consejo Gremial, es que no puede aplazarse la radicación de esa reforma tributaria estructural porque Colombia estaría arriesgando la pérdida de su grado de inversión que tanto trabajo y lucha nos ha dado”, a pesar de que “tenemos tarjeta amarilla de parte de algunas de las calificadoras”. El deterioro en la cuenta externa y en el frente fiscal hace inminente presentar, no cualquier reforma, sino una reforma tributaria estructural “que vaya en piedra angular de que el IVA al 19 % en el curso de tres años permitirá incrementar el total de recaudos que hoy en Colombia llega a 14 % del PIB”.

Clavijo señaló que el Gobierno ha enviado “mensajes turbios”, al indicar que “no se requiere la reforma tributaria para taponar faltantes fiscales”.

El presidente del consejo directivo de ANIF, Miguel Largacha, dijo que el proceso de paz requiere trabajar en muchos frentes. “Uno de esos frentes es la sostenibilidad fiscal de las finanzas públicas. La posición fiscal (del país) es frágil y las presiones del gasto han ido en ascenso”.

“Lo que sucedió en el país está generando una incertidumbre grande y eso tiene unos efectos sobre la economía”, dijo el presidente de Bancolombia, Juan Carlos Mora. “Lo que tenemos que buscar como país es avanzar y resolver el tema (de la paz) lo más rápido posible para que ese factor de incertidumbre que se introdujo disminuya y podamos seguir en nuestra senda”. Para el presidente del banco privado más grande de Colombia, “la reforma tributaria es fundamental. El Congreso y el Gobierno tienen que entender que es un factor fundamental en el avance y el desarrollo de la economía”.

El gremio de los banqueros ha exteriorizado su preocupación. “Creo que es posible introducirle cambios al acuerdo (con las Farc) para que les dé tranquilidad a los colombianos y podamos superar este impasse”, dijo Santiago Castro, presidente de Asobancaria. La Asociación de Comercio Exterior (Analdex) señala que “la palabra que define la coyuntura es incertidumbre”. No se sabe qué va a pasar. “Estamos dependiendo de un acuerdo político que permita darle una salida al proceso”, dijo Javier Díaz, su presidente.